miércoles, mayo 19, 2010

Yo he venido aquí a hablar de mi cuento


Un día el gran Umbral fue al programa de Mercedes Milá y montó un pequeño pollo porque había ido al programa a hablar de su libro y allí se hablaba de todo menos de su libro. Yo hoy he venido a este mi blog a hablar de mi cuento, uno más, que escribí hace unos meses, mandé a un concurso (de cuentos, claro) donde quedó finalista.

Finalista es como si a una chica a la que le pidieras salir te dijera: “mira, eres majo, pero no salgo contigo. Eso sí, has sido finalista”. Así se te queda el cuerpo.

Pero en fin, invitaban al evento a los tres finalistas y para Murcia que me fui con la amiga Reinalia.

Y allí estuvimos con las fuerzas vivas de la localidad, los señores y señoras jubilados, los amantes de las letras, el amigo Andrés y en general, con amantes del canapé de todo tipo. Y presentó el acto el señor Joaquín Arozamena, figura legendaria de la televisión patria.

Los cuentos tenían que ser humorísticos pero no sabía que también la entrega de premios debiera serlo. Aunque resulta lógico que así fuera. El señor Arozamena, muy majo, preparó un poema en powerpoint en el que rimaba Alcantarilla (el municipio convocante) con “maravilla” y con otros sustantivos y adjetivos terminados en “illa”. E invitó a todos a leerlo en voz alta. Esto se podría describir de alguna forma pero yo no sé cómo.

Después un majo concejal muy de cultura, creo, quiso responderle al presentador también en verso rimado. Puedo decir que fue breve.

Y yo me traje una escultura contundente que mi madre luce contenta en el salón de casa, un lote de libros, saber que el año que viene el cuento se publica en un libro con los cuentos y poemas de ganadores y finalistas y el buen recuerdo de gentes muy amables. Y algo aprendido. No está bien irse a estos actos con zapatillas.
En la foto tenemos casi todos la postura de los intelectuales, que como todo el mundo sabe consiste en cogerse uno sus propias manos y mirar como si supieras de qué está hablando la gente.

Y ahí va el cuento...


UNA NOCHE EN LA TELE

Estaba en mi piso, intentando ignorar que el universo es caótico y que se me iba a acabar el butano de la estufa cuando recibí la llamada de mi editor.

– Te han invitado al programa de Fernando Pérez Voltera. Nos vendría muy bien que fueras para la promoción del libro.

–¿Pérez Voltera? ¿Y cómo sería?¿Una entrevista? ¿Yo sólo con él? ¿Él y yo solos? ¿Nadie más? ¿Tú estarías a mi lado?

– Tranquilo, tranquilo, es una tertulia con otros escritores, cada uno hablaría un poco de sus libros, sus experiencias.

– No sé si podría. Aún no me encuentro muy bien. Mis experiencias tampoco.

– Vamos Arturo, llevas ya dos meses sin una crisis, tienes que volver a la vida normal.

– Pero no sé, los focos de la tele no me gustan nada, me deslumbran y entonces hago guiños y los cámaras piensan que los quiero seducir…

– Podemos decirles que no les den mucha potencia a los focos. Y que no quieres seducir a nadie. Pero olvídate de ir con tirachinas y gafas de sol esta vez.

Yo sabía porqué me invitaban. Que acabara de publicar un nuevo poemario era la excusa pero lo que de verdad buscaban era uno de esos momentos caóticos a los que mi estado mental me había llevado en otros programas de televisión. Momentos que eran carne de youtube, regodeo para los programas de zapping, picos de audiencia nunca vistos en programas culturales. A la gente le hace gracia la idea del artista demente. Les divierte eso de que uno tenga un ataque de ansiedad a mitad de programa y se oculte debajo de su silla. O que te pongas a recitar a Campoamor subido en la calva de ese contertulio que tan mal escribe. O que descuartices en plena emisión el libro de cualquier juntaletras al grito de genocida vegetal. Les intriga la cercanía entre la locura y la creación. No sé porqué no les pasa lo mismo con la locura y la fontanería. El fontanero loco. Eso sí que es creativo. Lo nuestro, puro tópico. Y mentira. Desde la locura no se crea nada, salvo tormento.

Pero Ernesto Bigorroaga, mi editor, tenía razón. Mis crisis parecían superadas. El trastorno obsesivo compulsivo que me llevaba a recolocar constantemente el nudo de mi corbata, había desaparecido. El delirio que me hacía pensar que vestía corbata cuando nunca me he puesto tal prenda, también progresaba. Según mi psicólogo la manía paranoide estaba casi curada, aunque yo sabía que él me decía eso por lo goloso de sus facturas y por su inquina hacia mi poesía. Mi psiquiatra había reducido el arsenal químico con el que me contenía. Ya sólo tenía que ingerir ocho pastillas al día y cuatro caramelos de mentol aunque yo sospechaba que los caramelos de mentol eran medicinas y las pastillas puro placebo. En cuanto a mi psicoanalista seguía insistiendo en que todos mis males residían en que yo me había pasado la infancia enamorado de mi tía Ernestina. Lástima que nunca pude mostrarle una foto de mi tía para desalojar de su cabeza esa loca idea. Y mi chamán … Mi chamán ya no decía nada porque lo habían detenido intentando introducir cocaína en el país, aunque él insistía en que se trataba cuerno rayado de unicornio del Potosí, básico, como todo el mundo sabe, para curar la nostalgia de la Atlántida.

Sí, me encontraba mejor. Y la verdad, quería que la gente conociera mis nuevos poemas porque hay que traer belleza a este mundo y porque quería ganar lo suficiente para instalar calefacción a gas ciudad y olvidarme para siempre del butano. Así que le dije a mi agente que sí, que iba al programa de Pérez Voltera.

Dos días después se pasaba a recogerme en su coche.

-¿Te vas a tomar algo antes? – me preguntó ya en la calle.

–Ya sabes que no bebo desde hace meses.

–No, si decía algo así como un tranquilizante.

– No, no hace falta, estoy bien.

– Ya... Entonces... ¿puedes quitarte el casco? Vamos en coche.

–Vale, pero quita a “Mecano” de la radio – le dije – Me enervan, me enervan. “Ay Dalai”. Esa rima debería tener pena de cárcel.

Y me quité el casco y nos fuimos hacia el estudio.

Es cierto que estaba un poco nervioso pero esas sanguijuelas de la televisión se iban a quedar con las ganas. No daría ningún espectáculo más allá del despliegue de mi verbo. No iban a lograr esta vez que el genio se transmutara en payaso. No conseguirían sacarme de mis casillas, donde quiera que estuviéramos yo y tales casillas.

En la puerta del canal de televisión nos recibió una señorita azafata muy bella. Aunque ella debía saberlo yo le recordé su belleza e hice hincapié en lo armonioso de sus nalgas. Ernesto me miró reprobador, como si acaso un poeta pudiera callarse ante lo sublime. La señorita se puso un poco nerviosa. Nos dijo que esperáramos un momento y nos dejó solos en medio de un pasillo. Al momento vino un azafato a sustituirla y no pude evitar hacer referencia a lo armonioso de sus nalgas. Me dio las gracias y continuamos nuestro camino por pasillos de blancura frigorífica.

Llegamos a la sala de maquillaje, donde una señora me aplicó diversas capas cosméticas mientras yo le comentaba que era una pena que la industria dermatológica no hubiera conseguido aún ningún producto que suavizara sus arrugas. Y llegó Pérez Voltera con su sonrisa grande. Me tendió un abrazo pero yo tenía una bata que me cubría para que los mejunjes del maquillaje no mancharan mi vestimenta, así que no pude corresponderlo. Le dio igual y me abrazó a mí, a la silla y a la bata. Así es Pérez Voltera.

– Ya creía que no venías – me dijo.

– Cómo no voy a venir a tu programa. Para alguien que habla de libros que no sean suecos – le contesté.

–Aquí hablamos de todos los libros. Hasta de los suecos. Pero hoy sólo de poetas.

–¿Suecos? – pregunté.

–Los poetas no tenéis patria.

–No te creas. Lo que no tenemos son escrituras. Pero patria sí, mucha.

–María, ¿has terminado? Que nos tenemos que ir al plató – le dijo Voltera a la maquilladora.

María dijo que sí y Pérez Voltera sacó de un armario un maletín y se llenó un vaso de agua.

-Un momento, que voy a tomarme mis medicinas.

Y abrió el maletín y comenzó a sacar pastillas. Yo lo miré curioso.

-Son mi elixir de la juventud – me dijo– Aquí dónde me ves, con mis setenta años, puedo copular durante tres horas seguidas y después hacerme veinte kilómetros en la bici estática. Y a veces hago las dos cosas a la vez.

– Yo también tomo pastillas – le dije, para no ser menos. Y le mostré mi cajita, mucho más modesta que su maletín.

– Qué bonitas. ¿Para qué son?

– Para todo. Dan serenidad, equilibrio. Y los caramelos de mentol ya ni te cuento.

–¿Te puedo coger una? Y tú toma alguna de las mías. Será por pastillas.

Hicimos intercambio. A la maquilladora también le dimos porque desde que había sido consciente de que la industria cosmética no tenía nada para sus arrugas lloraba desconsoladamente.

Voltera se tomó dos de las mías y yo le cogí pastillas de raíz de tubérculo tibetano, semilla de cardo africano y otra que llevaba algún extracto de testículo de algo. Regresamos a los pasillos, que ahora estaban más blancos, hasta llegar al plató. Allí, en torno a una mesa semicircular, estaban los otros tres contertulios. A dos de ellos no los conocía y al tercero me habría gustado no conocerlo. Pérez Voltera hizo las presentaciones.

–Aquí está mi amigo Arturo Rivadía, dinamitador poético, exegeta de la belleza, iconoclasta profesional – dijo.

-¿Ese soy yo? – pregunté desconcertado.

Pérez Voltera rió y todos se acercaron a dar manos y abrazos, con ese toque condescendiente y de “pobrecito” que se aplica a los locos. Plontiplosky, el poeta, psicomago y autor dramático peruano, me dijo tras abrazarme durante treinta segundos muy largos que percibía que mi karma estaba bien. Yo le dije que ya se lo comentaría a mi karma cuando lo viera.

– De José Antonio de Peralada qué te voy a contar – me dijo Pérez Voltera.

– Mejor no me cuentes nada – contesté yo, pues años atrás había mantenido con Peralada una encarnizada lucha epistolar en una hoja parroquial en torno a si la creación divina estaba detrás de seres tan infames como las ardillas. Y nos dimos fríamente la mano pero como la mía sudaba por los nervios no pude estar todo lo gélido que quería.

– Este es Jacinto Mirapié, Marqués de la Turbia – me dijo Pérez Voltera.

Yo nunca había saludado a un marqués y cuando me puse rodilla en tierra todos corrieron a levantarme, como si me hubiera caído.

– Estoy reverenciando, señores – les dije para aclarar la situación.

Plontiplosky río y me dijo que sí, mi karma estaba festivo y que luego me iba a echar el tarot. A mí no me gusta que nadie me eche nada pero por cortesía no se lo dije. Un tipo que vestía como un leñador y parecía tener mucha prisa gritó.

–¡Fernando, a la mesa! ¡En tres minutos en el aire!

Voltera pidió agua y whisky para todos y nos sentamos. A un lado tenía a Peralada, lo que no me gustó y al otro a Plontiplosky, lo que me gustó menos.

–Oye, muy buenas tus pastillas – me dijo Voltera.

–Y las tuyas – le dije por cortesía.

Pronto el tipo del chaleco hizo una cuenta atrás y ya estábamos en emisión. Voltera comenzó a hacer las presentaciones. Cuando llegó mi turno la cámara me enfocó y sentí esa vergüenza ajena que se siente cuando hablan bien de uno, demasiado bien y no puedes abrir la boca para decir que la mitad o más es exageración, ni mirar fijamente a cámara ni nada. Así que tiré un boli al suelo y me puse a buscarlo para evitar el momento. Plontiplosky iba con sandalias. ¡En febrero!

–Parece que a Arturo se le ha perdido algo. Bien, cuando vuelva del suelo hablaremos en profundidad de su último libro.

Terminó la ronda de presentación, yo salí de debajo de la mesa y Pérez Voltera comenzó a hablar de mi libro y lo mostró a la cámara. El libro estaba lleno de papelitos de colores marcando páginas. ¿Tanto había que comentar sobre él? Si no eran más que un puñado de poemillas que había escrito un domingo en el que se me acabaron las pipas. Yo no iba a saber qué decir si me preguntaba.

–Arturo, ¿crees que este libro supone un hito en tu evolución poética?

¿Yo tenía evolución? No me había dado cuenta. Todos me miraban, una cámara me enfocaba. Y yo tenía que hablar sobre una evolución que me había pasado desapercibida.

– Si con las ventas consigo ponerme el gas ciudad sí, será una evolución – le dije – Estoy harto del butano.

Todos rieron, hasta Peralada. Los miré desconcertado. ¿De qué se reían? Seguro que ellos tenían calefacción central y no comprendían mi problema.

–Ese peculiar sentido del humor de Arturo. El amor es el gran protagonista de tu libro Le cantas mucho a una tal Ernestina. ¿Tu musa es real?

–Bueno... real, real… Toda musa tiene algo de…de musa. ¿No?

–¿Sabes lo que hacía yo con mi musa? – me preguntó Plontiplosky.

Yo no quería saberlo pero el hombre se lanzó a contármelo.

–Cortábamos la telita del bolsillo de mis pantalones para que ella metiera la mano en ellos y pudiera acceder a mi miembro. Y así paseábamos por toda Soria, ella con la mano en mi bolsillo, cogidos de mi polla enhiesta. Qué paseos.

No, yo no quería saberlo.

–Eso es una cochinada aparte de una chabacanería – dijo Peralada.

–Le veo a usted muy reprimido – le contestó Plontiplosky – Cuando termine el programa le voy a echar el tarot.

-¡A mí usted no me echa nada! – le replicó este y por una vez me sentí cercano a Peralada.

-Estábamos con tu libro – medió Pérez Voltera – Poesía desbordante. Poesía primigenia. Poesía a veces de inspiración religiosa. Tengo aquí señalados unos versos en los que hablas del Arca de Noe y dices que allí no había ardillas.

Peralada se movió inquieto en su silla.

–Sí – dije – Hay una evidencia abrumadora, de más del noventa por cien…

De pronto vi como en la otra ala de la mesa el marqués sacaba un cencerro y lo hacía sonar con ímpetu. Yo no tenía mucha experiencia en marqueses pero aquello me extrañó un poco. Pontiplosky río e hizo palmas, feliz como un niño. El rostro de Peralada, que cuando escuchaba tenía la expresión de quien ha olido una ventosidad ajena y cuando hablaba del que huele una propia, mostró asombro.

–¡Ha sonado la campana de Jacinto! – gritó Pérez Voltera– Esto sólo sucede cuando uno de los invitados comete un error ya sea léxico o gramatical. Yo me barrunto cuál ha sido pero mejor que nos lo explique él.

–Pues bien – dijo el marqués, muy contento por mi supuesto error – Nuestro invitado ha dicho “evidencia del más de noventa por cien”. Si es evidencia es del cien por cien. La evidencia no admite duda.

–Bien, bien – dijo Pérez Voltera. Jacinto siempre al quite con su campanilla.

–Perdonen – dije yo – Pero lo que es evidente, al cien por cien, es que lo que lleva el marqués es un cencerro.

Al marqués no le sentó muy bien aquello.

–Fernando, el poeta está siendo grosero –dijo dolido.

– A mí me enerva esta situación – dijo Peralada.

Y el marqués, como movido por un resorte, dio otro cencerrazo.

–Señor Peralada – dijo – “enervar” con el significado que usted pretende darle es un galicismo impropio de un escritor de su talla.

–La cincuenta por lo menos – calculó Pontiplosky.

–¡A mí nadie me toca el cencerro! – replicó Peralada.

– Lo que usted diga pero “enervar” significa debilitar en su origen – dijo el marqués –Y esto no es un cencerro, es una campanilla.

– O tal vez la talla cincuenta y dos – puntualizó Pontiplosky, que miraba fijamente la cintura de Peralada.

– Bien, volvamos a tu musa, Arturo, de cómo has empapado tus versos de nostalgia por ella – intentó reconducir Pérez Voltera.

– ¡Y si oigo replicar a ese cencerro de nuevo me voy! – amenazó Peralada al Marqués – ¡Y usted déjeme tranquilo! – le gritó a Pontiplosky que intentaba encontrar la etiqueta de los pantalones de Peralada para ver la talla.

Y al momento el Marqués le dio al badajo de nuevo y Pontiplosky saltó de contento.

–Señor Peralada – dijo el marqués – Las campanas replican cuando hay algo alegre que celebrar. En este caso, la hago sonar con tristeza por su incultura y habría que decir que doblan o clamorean.

E hizo cantar de nuevo al badajo.

–¡Qué karma, qué karma! – aulló feliz Pontiplosky.

Peralada saltó como un elefante de su silla e intentó arrebatarle el cencerro al marqués, que se defendió con una fuerza que no le suponía mientras Pontiplosky continuaba en su intento de averiguar la talla de pantalones de Peralada, para lo que había conseguido bajárselos. Pérez Voltera, impactado, abrió su maletín de pastillas y se puso a tragarlas de todos los colores. Yo me levanté discretamente y me fui hacia la salida. A mis espaldas sonaban cencerros, se oían gritos, insultos y carcajadas. Ay, si yo pudiera ser cuerdo como ellos.

Llegué a la salida. Igual otro día me llamaran para hablar más de mi libro. Y si no, del siguiente, si había otro. Tal vez no. Pero siempre podría recordar, como recordó Nietzsche en un destello de lucidez cuando ya estaba sumergido en las nieblas de la locura, que yo un día había escrito libros, libros muy bonitos.

Ya casi en la calle me cruce con la azafata de bellas nalgas. Se echó a un lado.


miércoles, mayo 12, 2010

Las posibilidades

Parece que los españoles hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades, o lo que es lo mismo, las posibilidades han estado viviendo por debajo de nosotros y todo esto sin que ni ellas ni nosotros nos diéramos cuenta. Es lamentable esta falta de comunicación entre la gente y sus posibilidades. Ya queda lejana la frase de aquel ex ministro : si la gente compra pisos es porque puede. Pues no, los comproba sin poder, pero no lo sabían y los que deberían saber no avisaban. Cosas que pasan.

Pero no sólo han tenido este problema los españoles. También “sus” bancos, que han dado créditos por encima de sus posibilidades y ahora los dan por debajo, que es lo mismo que no darlos.


Pero hay quien ha actuado según sus posibilidades. Por ejemplo, nuestros políticos. Los conocemos bien y sabíamos que no había posibilidad de que antepusieran el acuerdo a sus batallas por el poder. Y no lo han hecho. Están trabajando según sus posibilidades, que para nuestra desgracia son pocas.


Y hay otros que también actúan según sus posibilidades. Por ejemplo, los tertulianos de algunas cadenas de TDT, que continúan diciendo gilipolleces a la altura de sus posibilidades, que son muchas por cierto.

También está nuestro rey. Sabíamos que era posible que este hombre dijera que la sanidad pública está muy bien después de haber sido tratado en ella a cuerpo de idem. Era posible que lo dijera y lo ha dicho.


Y ahora las posibilidades vivirán por encima de nosotros y las miraremos desde nuestras vidas recortadas y pensaremos, ¿para cuándo un mundo en el que lo posible y lo realizable esté a la misma altura, aunque sea pequeñita?

jueves, mayo 06, 2010

escribir cansa (en serio)

Y en realidad escribí un cierto número de relatos, a intervalos de uno o dos meses, alguno bastante bonito y otros no. Descubrí entonces que uno se cansa cuando escribe algo en serio. Es mala señal si uno no se cansa. Uno no puede esperar escribir algo serio así, a la ligera, como quien escribe con una sola mano, como de pasada. No se puede salir del paso como si nada. Cuando uno escribe algo serio, se mete dentro se hunde hasta el fondo y, si tiene sentimientos muy fuertes que inquietan su corazón, si es muy feliz o muy infeliz por algún motivo, digamos terrenal, que no tiene nada que ver con lo que está escribiendo, entonces, si cuanto escribe es válido y digno de vivir, cualquier otro sentimiento se adormece en él. Uno no puede esperar conservar intacta y fresca su querida felicidad, o su querida infelicidad, todo se aleja y desaparece, y se queda solo con su página, no puede subsistir en uno ninguna felicidad y ninguna infelicidad que no esté estrechamente ligada a esa página, no posee nada más y no pertenece a otros, y si no le ocurre eso, entonces es señal de que su página no vale nada.


Natalia Ginzburg en "Las pequeñas virtudes", Ed. Acantilado"

viernes, febrero 19, 2010

buscando pisos con triglicéridos

unos preciosos triglicéridos


Ando buscando piso y he descubierto que el mundo del timo también se extiende al asunto inmobiliario (no hablo de esa gente hipotecada a 30 años con pisos sobrevalorados ) sino de un timo que dura menos. Consiste básicamente en anunciar por internet pisos muy apañaos a precios muy bajos. Pisos que no existen o cuyos anunciantes no son los propietarios. Después intentan algún modo de conseguir tu dinero antes de que veas un piso que nunca podrás ver.

Como a veces me aburro decidí jugar un poco con uno de estos timadores. Me creé un mail nuevo y me interesé por un piso en Madrid. El timador me salió despistado. Quería ir a Barcelona para enseñarme un piso que él mismo anunciaba en Madrid.

El dom, 7/2/10, m r escribió:
De: m r Asunto: RE: [tucasa.com] Solicitud sobre su inmueble ref. 6812367x P Fecha: domingo, 7 de febrero, 2010 16:58

Hola, 

El precio por 1 mes de alquiler es 500 euros incluyendo todas las utilidades. Me mudé a Milán, Italia, porque tengo un nuevo empleo aquí. Trabajo en un hospital y el apartamento es libre, este siendo la razón por la que deseo alquilarlo. Lo podéis alquilar por cuanto tiempo lo necesitáis, aun por dos o tres años. El primer pago será por 2 meses (1000euro). En el caso de que estéis de acuerdo, por favor contáctenme para preparar la transacción. Para mí es muy difícil venir a Barcelona, así que deseo ser 100% seguro de que no vengo en balde. Según se puede ver en las imágenes todo es nuevo en el apartamento, totalmente amueblado, parquet, acceso a internet, teléfono, una lavadora y lavavajillas, secador de pelo, televisión por cable y lo más importante un aparcamiento garantizado .Por favor díganme sus intenciones, cuando deseen mudarse, ¿por cuánto tiempo, cuántas personas y otras cosas que usted piense que debo saber.

Gracias!


Parece que se mudó hace un tiempo a Milán, ¿pero tanto como para olvidarse de la geografía? ¿Y de la lengua? Yo seguí interesándome por el piso y el hombre o lo que fuera me explicó qué debía hacer

El lun, 8/2/10, m r escribió:


De: m r 
Asunto: RE: [tucasa.com] Solicitud sobre su inmueble ref. 6812367x
 Fecha: lunes, 8 de febrero, 2010 02:08
Harás una transferencia de tu nombre en nombre del TU mejor amigo / marido de España mediante el Correos Giro Inmediato con el importe de 1000euro (el pago de 2 meses) y me vas a enviar la confirmación del pago. Después de tener la confirmación me reservo inmediatamente un billete de avión Milán -Barcelona. Nos reunimos en Barcelona ,veras el apartamento, haremos los papeles para el alquiler y luego iremos juntos a Correos para recaudar el dinero y me pagaras. Te pido esto para estar seguro de que no voy a Barcelona por puras palabras. Espero que me pueden entender. 

Espero una respuesta tan pronto que sea posible 

Gracias!



Después me entró una duda. ¿Su permanencia en la católica Italia le habría influido en cuanto a la importancia del matrimonio y si ese es equiparable a la pareja de hecho? Así que le pregunté

Mon, 8 Feb 2010 21:32:26 +0000
From: 
Subject: RE: [tucasa.com] Solicitud sobre su inmueble ref. 6812367x
To: davidsanchez938@hotmail.com
¿le puedo hacer la transferencia a mi novia o tiene que ser a mi esposa? gracias, saludos


Me alegró ver que el buen timador era de mente abierta.


De m r 
Asunto: RE: [tucasa.com] Solicitud sobre su inmueble ref. 6812367x
P
Fecha: lunes, 8 de febrero, 2010 23:23
Tu puedes hacer el giro a tu novia,ningun problema.

Cuando usted puede hacer la transferencia entonces reservaré mi vuelo 

Espera de su respuesta 

¡Gracias!

Y nada, que se quedó "espera de mi respuesta". Pero en lugar de respuesta me busqué una pregunta…


Date: Tue, 9 Feb 2010 22:20:14 +0000
 Subject: RE: [tucasa.com] Solicitud sobre su inmueble dref. 6812367x
To: davidsanchez938@hotmail.com
muy bien, muchas gracias por la información pero me falta saber todavía si el piso tiene triglicéridos. Para mí es importante saberlo. Muchas gracias...


Y la tuve.

El mar, 9/2/10, m r escribió: 
De: m r 
Asunto: RE: [tucasa.com] Solicitud sobre su inmueble ref. 6812367x
 
Fecha: martes, 9 de febrero, 2010 23:40
Esto es una broma?


Pues sí, era una broma, pero no iba a admitirlo de buenas a primeras. Además, me hacía gracia el que alguien que te quiere levantar 1000 euros te pregunta si lo tuyo es una broma. Pero le dije que no era broma, claro.

Date: Wed, 10 Feb 2010 21:49:53 +0000
 
Subject: RE: [tucasa.com] Solicitud sobre su inmueble ref. 6812367x
To: davidsanchez938@hotmail.com
No... No sé porqué me dice eso. El piso me parece que está muy bien para el precio pero para mí es importante saber si tiene triglicéridos antes de hacer el giro postal

muchas gracias, saludos


Y el hombre contestó


jueves, 11 de febrero, 2010 00:15
De: "m r"
No tiene!


Y nada, después le dije la verdad, que si no tenía no me interesaba. Pero seguiré buscando y relacionándome con estos señores tan simpáticos. Igual hasta le escribo a este para decirle que se lo alquilo sin triglicéridos...

lunes, febrero 08, 2010

A veces cojo papeles. I

uno de los ingleses que mira
con envidia cómo bailamos Europop

A veces cojo papeles y me los llevo a casa. Es un problema que tengo. Revistas gratuitas, folletos de sanadores africanos que me quieren quitar el mal de ojo, flyeres de academias que inisisten en que mi futuro está en ser azafata. También cojo publicaciones en inglés, como “In Madrid”, el mensual para extranjeros de la ciudad.

En el número de febrero y aprovechando lo de San Valentín, Peter Domankiewicz, que creo que de Soria ya no es ni en esta vida ni en varias reencarnaciones, escribe un artículo con consejos para guiris que quieran ligar en Madrid. Peter tiene un blog de humor y no sé si su artículo es una coña o el hombre habla en serio. Me temo que esto último. Estamos ante un artículo de esos en los que podemos respondernos a la pregunta: "¿y cómo nos ven?". Nos ven raro.

Comenta Peter que los hombres españoles hacemos cosas que un británico o americano nunca haría. ¿Echarse la siesta? ¿Beber con conocimiento? ¿Ir abrigados en invierno? No.

Peter les cuenta a sus lectoras guris que hacemos, parece ser, cosas como “atempting to impress you by dancing suggestively to Europop”. O sea, si no me he equivocado en la traducción, intentar impresionar a la chica bailando sugestivamente Europop.

Primero habría que ver qué coño es eso del Europop. Después cómo se puede bailar sugestivamente algo con ese nombre. Tercero, cómo se puede pretender ligar con tal método. Pues bien, Peter cree que el hombre español lo pone en práctica. ¿Dónde? Habrá que preguntarle.

También dice Peter que el español usa con las chicas lo que él llama el “princess treatment”. Uno puede pensar: ¿que las tratamos como reinas? Más o menos.

El “princess treatment” consiste en llamar a las chicas “niña, princesa” , añadir “ita” al final sus nombres y lo mejor: ¡Besar sus manos! Si algún día conozco a Peter y le presento a mis amigas le avisaré para que no haga ninguna de esas cosas si no quiere que lo hostien o lo tomen por tarado.

De nuevo las dudas: ¿con qué tipo de patanes me junto y a qué sitios voy que aún no he visto a ningún compatriota bailar Europop y besar manos de chicas para seducirlas? O, ¿en qué antros se mete Peter? ¿Se habrá comprado la primera temporada de “Aguila Roja” y está confundiendo épocas? ¿Tal vez por el Bernabeu pasan esas cosas? Le voy a preguntar a una amiga pija que tengo.

La cuestión es que si esos sitios existen habrá que ir. En un lugar donde los tíos bailen Europop intentando seducir y besen manos, un hombre que se comporte con normalidad tendrá posibilidades de lograr algo.

¿Y qué consejos les da Peter a los chicos extranjeros? Pues que se aprovechen de que las españolas los ven como algo exótico. Creo que no se refiere a esas bandadas de rojizos y sudorosos guiris borrachos hasta las trancas que se pueden ver todos los días por Huertas trasegando chupitos. Eso tiene más de típico que de exótico, igual que esas manadas de chicas inglesas borrachas y con pollas de plástico (menos mal) en la cabeza.

Para descargo de Peter hay que decir que su blog se llama “tea and sangria” y claro, termina por pasarte factura consumir ese brevaje para guiris. (hablo de la sangría, no del té).

Por lo demás el blog de Peter está divertido. No digo que bien escrito porque mi inglés no está muy bien leído, pero seguro que también.

miércoles, enero 27, 2010

De Rodríguez Ibarras y fregonas, de Muñozes y derechos


Vuelve a la carga el señor Rodríguez Ibarra contra los derechos de autor y ahora también contra Muñoz Molina, que osó replicar su bien construido artículo sobre fregonas y maletas.

Dice el gran Ibarra, Primero de Extremadura, que podría dedicarse si quisiera a difamar y calumniar a Muñoz Molina. Que recursos no le faltan. No lo dudo. Seguro que si se pusiera sería un gran difamador y calumniador. De hecho le auguro un gran futuro como tal. También un gran pasado.

Dice el gran Ibarra, Primero de la Junta, que hace años, cuando renunció a su sueldo como ex presidente de la Junta suya, lo hizo por un motivo. Al parecer se lo ocultó a su gente, que no comprendía el inusual gesto. Pero ahora nos lo ha dicho a todos. Renunció al sueldo para poder llamar mentiroso a Muñoz Molina. Él no cobra por ex presidente pese a lo que dijo Antonio Muñoz. Qué gran futurólogo se ha perdido. A ver si pone consulta.

Le ha salido por un pico llamar mentiroso al otro, la verdad, yo le calculo unos 200.00 euros mínimo, pero allá cada cual con sus dineros. Yo no creo que sea necesario renunciar a sueldos para eso. Fíjese, Señor Ibarra el Grande de las Extremaduras:

-Señor Muñoz, Molina, está usted feo con esa barba y parece un cascarrabias. Tiene pinta de llevar pantuflas todo el rato.

Y así podría seguir. Y gratis.

Parece que al Señor Extremadura de las Ibarras le duele que hayan leído y valorado más el artículo de Muñoz sobre el suyo que el suyo propio. Piensa que si Muñoz no llega a citarlo en su artículo no habría tenido tanto éxito. No se preocupe usted. Yo le valoro a usted mucho su artículo. Y le pongo un diez.

Dice el Ibarra Señor de las Extremaduras que se gana la vida de profesor de universidad. Eso no le sorprende a nadie que haya ido a la universidad y oído a algunos de sus profesores.

Otra cosa sí sorprende. Dice que además se gana la vida observando la realidad que le circunda (sic). A ver. O la realidad le circunda mal o el observa de aquella manera porque hasta hace unos días el hombre no sabía ni que se podía comprar en internet una canción de un disco en lugar del disco entero. Lo que me intriga es quién le paga a este señor por observar realidades circundantes. ¿A cuánto le sale la hora? Si eso yo igual me apunto.

Además dice Juan Carlos que él va contra el discurso dominante. Está claro que el señor Extremadura no se entera. Mire las encuestas o los foros a ver qué opina la gente sobre pagar por contenidos culturales en la red. Ya se lo digo yo. No está muy a favor. Ese es el discurso dominante. Otra cosa es el ruido que hagan los Alejandros Saez y las Sgaes.

Claro, que si le preguntaran a la gente si está a favor de comer jamón de Jabugo gratis o pagando, creo que preferiría gratis. Pero como no les queda otra, lo pagan.

Dice el gran Juan Carlos, de las Ibarras extremeñas, que con su primer artículo pretendía “crear un debate, no defenderse a sí mismo, ayudar a ser libres y a abrir mentes y no a cerrarlas, como el ilustre escritor con su ataque personal”. Expongo una de sus ideas del otro día, en concreto de las de abrir mentes. Atense los machos, que dicen en mi pueblo:

“¿Acaso cuando alguien compone una balada, de cuya autoría reclama la propiedad intelectual, no está creando algo sobre creaciones anteriores o contemporáneas a él? ¿No hubo antes que él alguien que escribió la primera balada de la historia? Es imposible imaginar que una creación de ese tipo se sostiene sobre la nada o sobre el vacío.”

Sí, yo soy mucho más libre después de leer estos pensamientos tan profundos. Me dan ganas de salir corriendo en bolas por Lavapies, de lo libre que me siento. Tao puro, zen concentrado. Si alguien me ve de tal guisa una noche de estas ya sabe lo que me pasa: yo he leído a Ibarra.

Dice el Señor Rodríguez Señor que los derechos de autor no han existido siempre. Que el mal viene de cuando se inventó la imprenta. Es un poco posterior pero bien, no nos vamos a poner pejilleros por unos siglos. Pero lleva mucha razón Carlos Juan Extremadura.

Antes de que se inventara la imprenta no había libros impresos y por lo tanto no podía cobrarse nada por ellos. Una pena. Es más, creo que hasta que no se inventaron las películas no se podían cobrar entradas para verlas. Y una sospecha me asalta: me parece que antes de que naciera el señor Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el señor Juan Carlos Rodríguez Ibarra no había nacido.

La verdad es que la culpa de todo lo tiene este Muñoz, que es muy Molina. ¿Pues no pretende el tío vivir de escribir libros y que se los compre la gente? Y no sólo él. Quiere que sus hijos también puedan recibir un dinerillo si se siguen vendiendo los libros de su padre. ¡Durante 70 años! Vamos anda. Y también querrá comprarse el Molina una finca y que la hereden sus vástagos Muñoz Lindos. Cómo son estos artistas.

Pero no alarmarse. Este gran profesor que es tan ex presidente como docente de las Extremaduras tiene una solución. ¡El Estado! Cito: “el Estado debería comprometerse a mantener la actividad creadora de nuestro país al estilo de lo que se hace en la producción cinematográfica”. Claro que sí.

Como serían unos cuantos los que querrían cobrar por sus libros habría que crear comités para ver qué creadores merecen subvención ¿Y quién mejor para decidirlo que unos comités bien montados por los políticos?

Claro que a ver cómo te paga un político un libro en el que lo pongas verde. Pero no, habría buenos y justos baremos, puntos, papeleos, sellos y pólizas y burocracias. ¿Para qué dejar en manos del público y el mercado qué libro merece la pena sobrevivir y cuál no pudiendo decidirlo el Estado y los políticos?

Yo creo que puestos a dejar cosas en manos del Estado también debería elegir el Estado quién puede presentarse a amante de los atardeceres o a astrónomo aficionado. Y también que un buen comité decidiera quién puede ser presidente de una junta. ¿Para qué eso de las votaciones tan arcaico?

Yo no creo que deban continuar los abusos y tropelías de la SGAE. Yo no creo que la creación cultural esté en peligro. El otro día mi sobrino de seis años hizo una película con el móvil. Muy bonita aunque trepidaba. Sí, habrá creación. Pero imagino que muchos creadores de calidad decidirán que si para vivir sólo pueden aspirar a la limosna del Estado van a crear Rita y como mucho el señor Ibarra, Carlos Rodríguez.

Tendríamos entonces sus artículos, entretenidos, eso sí, pero no muy fiables. Porque aunque a Ibarra le circunda la realidad y mientras esto pasa, él la observa, creo que el hombre sigue sin enterarse. No he tenido yo el placer o el disgusto de hablar con Molina Antonio Muñoz, pero creo que al hombre Molina se la pela que sus libros lleguen a los lectores en papel o pantalla. El formato. Yo supongo, poniéndome en las barbas de Molina que éste querrá vivir de su trabajo sin que un Estado gobernado a veces por gente como Ibarra lo subvencione. Es que este señor tiene pinta de antiguo (Molina, Ibarra está muy digital).

Y en fin, podría seguir comentando el churrimerinismo en el que cae luego el Extremadura de Ibarra, pero me canso, es tarde y termino.

Una última pregunta me asalta (pero poco). ¿Habrá cobrado el señor José Luis Rodríguez Ibarra por su artículo de hoy en “El País” o lo habrá escrito gratis? En un futuro hipotético, ¿habría decidido el Estado que es su artículo una creación subvencionable? ¿O habrá elegido Rodríguez no cobrarlo para poder restregárselo luego a los mindundis de la red como el abajo no firmante?

pd: Vaya peñazo me he escrito. Ea

domingo, enero 24, 2010

retazos de un fin de semana


Ayer, paseando por mi barrio, esta conversación:

–Antoñita, hace tiempo que no te veía.

–Es que he estao un poco en la cárcel pero ya he salido.

–Ya te veo, ya…

Hoy, buscando parking en el Puerto de Navacerrada, que estaba lleno de gente y de nieve, un hombre con silbato (la autoridad en España) me dijo algo así como que cuando un vaso está lleno de agua, ya no cabe más. A ver qué dices después de eso. Nos fuimos a buscar más abajo.

Sabiduría popular, obvia. Pero a veces se nos olvida lo obvio.

viernes, enero 22, 2010

Flightless bird

Artistas

Muchas veces había oído la frase de Groucho Marx que decía que “inteligencia militar” eran dos términos contrapuestos. Ahora, con el caso de la fotografía de Llamazares usada por la C.I.A he oído hablar de “Artista forense”. Nunca pensé que vería estas palabras juntas. Y he recordado cuando fui a inscribirme como autónomo en la Seguridad Social y me metieron en el mismo epígrafe (sí, todos cabemos en un epígrafe) que a los “artistas circenses”.

Y sí, este mundo es un poco payaso.

jueves, enero 07, 2010

De mangantes y magnates

Un poco de humor.

Hoy se puede leer esto en la "fe de errores" de El País.:

"en el artículo publicado el miércoles en la sección de Deportes titulado "Briatore gana la batalla a la FIA" se produjo un error de edición y en la frase que decía "y levantó la condena indefinida que pesaba sobre el mangante italiano" debía decir "sobre el magnate italiano".

Y así se nos pasan los días...

lunes, enero 04, 2010

viernes, enero 01, 2010

Coherencia

En los estancos se puede leer un cartel que dice: “zona de no fumadores”.

El presidente de una compañía aeronáutica dice que él no habría comprado billetes de la compañía que preside. No por ello dejaba de vendérselos a otros.

Unos señores que viven supuestamente en el celibato y por lo tanto no se reproducen llamados curas celebran un mitin para defender a la familia. Numerosa mejor.

El turrón de Jijona que hay en mi casa está fabricado en Toledo.

El rally Dakar comienza en Argentina.

Luego siempre habrá quien te pida coherencia.

martes, diciembre 01, 2009

Sobre gastronomía....


Un… ¿crítico gastronómico? llamado Salvador Sostres escribe indignado un artículo, también indignado, sobre la nueva guía Michelín y sus estrellas. Y nos cuenta cosas como esta, por ejemplo, sobre un restaurante de Berasategui en Barcelona:


“Algunos platos son buenos, pero nacen y mueren en ellos mismos, si ningún mensaje, sin ninguna esperanza.”


Lo típico que me pasa a mí por los Lavapieses, que llego a los bares y las tapas no tienen mensaje y me nacen y me mueren en ellas mismas, las pobres. Y de esperanza ni hablamos. Se me hace difícil la vida así.


Y sigue el hombre:


“Y bien dada está también la segunda estrella a La Terraza del Casino de Madrid, restaurante asesorado por Ferran Adrià y uno de los pocos lugares en Madrid donde cenar tiene algún interés”.


Y yo me preguntó: ¿dónde coño habré estado cenando yo hasta ahora? Y dónde he estado comiendo ni me lo planteo.


En fin, que a veces la realidad supera a la ficción o se le acerca, y como prueba unos fragmentos del cuento “Así comió Zaratustra” , de Woody Allen.


"El zumo de naranja es la esencia misma de la naranja puesta de manifiesto, y con esto me refiero a su auténtica naturaleza y a aquello que le confiere su "naranjidad" y le impide presentar un sabor como, por ejemplo, el del salmón al horno o la sémola de maíz. A los devotos, la idea de desayunar cualquier cosa que no sea cereales les provoca ansiedad y temor, pero con la muerte de Dios todo está permitido, y pueden comerse profiteroles y almejas a voluntad, e incluso alitas de pollo."


AFORISMOS
Desde el punto de vista epistemológico, hacer dieta es discutible. Si todo lo que existe está sólo en mi cabeza, no sólo puedo pedir cualquier cosa en un restaurante, sino que también puedo exigir que el servicio sea impecable.

El hombre es el único ser capaz de no dejar propina al camarero.

sábado, noviembre 28, 2009

leyendo por ahí...


“La confrontación con el imperio continúa”, dice Raúl Castro, como podía decirlo Luke Skywalker. Por otro lado leo en un periódico lo bueno que es que suban los precios y también que parece que los curas negarán la comunión a los que voten a favor de la nueva ley del aborto.

¿Hay alguna diferencia entre que te excomulguen y que no te den la comunión? Parece como si te invitaran al cumpleaños pero no te dejaran comer tarta. ¿Se arriesgará Bono a que un cura le niegue la hostia? Entre corrida y corrida de toros, ¿lo televisará Tele Castilla la Mancha?

Hablando de esto, el guionista hastiado recoge un chiste de Ignatius, monologuista atípico: "¿Recordáis aquel anuncio contra el aborto que confrontaba una foto de un bebé con la de un lince? Denunciaban que los linces en España están más protegidos que los bebés... Y tenían razón: yo todavía no he visto a ningún cura follarse a un lince".

Y en Corporación Dermoestética si te depilas media pierna te dan una axila gratis. Y si te haces la pierna completa viene de regalo con axila e ingle. Yo, la verdad, no sé de qué se queja la gente.


sábado, agosto 01, 2009

Prediciendo el pasado

Leo en un artículo de “el País” sobre grandes olas: “Revisar los datos del pasado permite refinar y validar los modelos de predicción. Si valen para predecir lo que pasó, también valdrán para predecir lo que pasará.”

¿Se puede predecir lo que pasó? Parece. Un abuelillo que a veces se ve por la Latina y Lavapies se gana la vida, según dice, adivinando el pasado, el presente y el porvenir. Ya es difícil
predecirle a uno el futuro. Pero resulta mucho más arriesgado adivinarle el pasado porque puede comprobar al momento el error. Pero dicen los investigadores de la memoria que ésta es traicionera y que hay mucho de invento en los recuerdos. Entonces, vendría bien un adivinador de pasados.

Con un adivino del pasado descubriríamos que aquel verano de los granos adolescentes no fue tan malo, que ese amor que ahora recordamos ridículo no lo era tanto y que no fuimos como creímos ser. Y tal vez al descubrir que no fuimos lo que recordamos que fuimos descubramos algo más doloroso. Que no somos lo que creemos ser.

viernes, junio 26, 2009

sublimaciones y risas


Viendo “Still Walking”, una madre le dice a su hijo que está de visita en la casa familiar algo así, según mi recuerdo de los subtítulos que alguien tradujo del japones:

“Ve un poco la televisión. Hemos puesto parabólica. Se pueden ver más canales. Pero ahora no hay nada divertido, se ríen cada vez más fuerte aunque no hay nada divertido...

En "Still Walking" no hacen nada fuerte, no gritan, no se abrazan, apenas se tocan...


Y volviendo al mundo real? me he enterado de que Color –Vive de Loreal para cabello con mechas con Sistema Reflector de Luz con Nutri-Filtro UV hace muchas cosas y todas buenas al cabello. Entre ellas sublima el color, dice su publicidad.

Llevo tanto tiempo sin sublimar nada que estoy por comprármelo. Y también unas mechas. No sé qué dirá mi madre.

lunes, junio 22, 2009

Una tarde en Lavapies












Una tarde en Lavapies... Unos gaiteros junto al teatro Valle-Inclán, Trilce, la calor, Javier Ruibal, Manel, las chicas que mejor se lo pasaron en el concierto de Manel y Corcobado...

jueves, mayo 28, 2009

En preferente
















A veces, cuando no hay billete en turista, viajo en preferente. Te ponen vermú y arco iris.

martes, mayo 26, 2009

Pequeñas cosas que son grandes II: Por qué eligieron a Gaudí para construir la Sagrada Familia

Josep Pla, en su libro “Grandes tipos”, hablando de Gaudí , se pregunta cómo en una Barcelona mojigata y pequeño burguesa, un mundo mediocre, pronto los josefinos, iniciadores del proyecto de la Sagrada Familia, eligieron, tras un arquitecto vulgar, Villar, a Gaudí. En una revista que publicaban los josefinos, “el Propagador de la devoción a san José”, se encuentra, según Pla, una de las concentraciones de inanidad, de frases hechas y de de vulgaridad apologética más vastas e importantes que se hayan producido en este país. Y fue en ese mundo en el que Gaudí pudo hacer con la Sagrada Familia lo que se proponía hacer.”

¿La explicación? Josep Pijoan le contaba a Pla lo siguiente: Por aquel entonces se dijo en Barcelona que un familiar de Bocabella había tenido la inspiración divina de que el arquitecto del templo en proyecto tendria los ojos azules. Cuando los dirigentes de la Asociación se colocaron ante Gaudí, que tenía los ojos azules, Bocabella dijo: “Este joven será el arquitecto de la Sagrada Familia”.

Así que no deberían indignarse los actores cuando no los cogen para un papel por su físico. Al mismísimo Gaudí lo cogieron por sus ojos azules.