jueves, enero 31, 2008

Fin de un viaje. Algunos datos

Pintada en Montevideo

murga en Colonia, Uruguay
Aquí actúa en la Clamores pero en Buenos Aires ahí está, en plena calle Corrientes

Neruda tuvo que reflejare en este espejo de Valparaiso

Valparaiso

En Montevideo. Tenía un toque de peli de Batman

La Rambla, en Montevideo

Casa tienda en Cabo Polonio

Cabo Polonio


Seguí viajando pero no escribiendo. También seguí leyendo la prensa local. Por esa época existía un bloqueo de los argentinos a las carreteras que unen Argentina con Uruguay por una papelera que los uruguayos querían o quieren construir en el Río de la plata. Leí cosas como esta: “Antipiqueteros volvieron a la plaza, pero sólo eran ocho. Cuentan con que el sábado acuda más gente” . “Los ambientalistas (ecologistas) tal vez levanten el bloqueo para que la gente pueda ir a ver a Serrat”. Sobre un juicio en Argentina: “Uno de los puntos más discutidos no tuvo que ver con el crimen sino con la intensidad del aire acondicionado. El abogado de Carrascosa argumentó ser alérgico y pidió que lo bajaran. La jueza accedió pero aclaró que para ella estaba bien.”

Después fui a Chile. Pude leer necrológicas en el Mercurio de Valparaíso que decían cosas como: “Tenemos el sentimiento de comunicar el fallecimiento de nuestra querida hija, madre, abuelita, bisabuelita, suegra, hermana, tía y señora”. En otra necrológica sobre un doctor muerto leí algo que parecía humor negro: “tenía infinita paciencia con los enfermos terminales”.

Hoy hace un año de este viaje y he rescatado de la memoria y de una libretilla unos cuantos datos tal vez útiles para futuros viajeros a los que google traiga por aquí.

Del aeropuerto de Montevideo al centro habrá como 30 minutos de autobús. Esos autobuses pasan por la vía principal de Montevideo, que es paralela a la Avenida San José, donde hay bastantes hoteles. Me alojé en el Richmond, Calle San José 134, unos 16 dólares con desayuno en febrero del 2007. Sin aire acondicionado pero con unos grandes ventiladores en el techo. Las habitaciones de la parte de arriba mejor. El California, en la misma calle también estaba bien y tenía aire acondicionado.

Era la época del carnaval de Montevideo, uno de los más largos del mundo. Sorprende si no conoces la influencia de la cultura africana en Uruguay. Aparte del candombee tienen murgas, supongo que heredadas de las de Cádiz.

En Colonia hay mucha oferta de alojamiento. El Youth Hostal está bastante bien.

Para ir a Cabo Polonio hay varios autobuses al día. Eran como tres o cuatro horas de viaje. Te dejan en una parada donde hay que coger una camioneta todoterreno. En Cabo Polonio hay pequeños hostales. Yo estuve en el hostal de Jerry y su mujer. En realidad es su casa, y destinan dos habitaciones a hostal. Si se buscan grandes camas, duchas de agua abundante no es el lugar, pero no estaba mal, se veía el mar desde las ventanas, Jerry te podía invitar a fumar o contarte historias de cuando vivió en Lavapiés y ponía buena música. Todo esto por unos doce dólares más o menos con desayuno. Otra posibilidad es alquilar una casa. Creo que estaban a partir de los 35 dólares día así que para quien viaje en grupo es una buena opción.

Después fui a Florianópolis. La zona norte de la isla estaba llena de turistas, tal vez porque eran vísperas de carnaval. Estuve en Barra de Lagoa, repleto de jóvenes argentinos y chilenos. Algo decepcionante. El sur mejor, sobre todo Pantano do Sur, un pueblecito marinero donde la gente, cuando iba a la playa en coche, iba literalmente a la playa en coche. Eso sí, después algunos se veían mal para sacarlo de la arena. Y allí en la arena seguían las barcas de los pescadores y al lado una vieja nave que era su centro social.

Eso fue todo...

jueves, enero 24, 2008

Crónica de un viaje III. Colonia, Florianópolis





Las dos primeras fotos de Florianápolis capital,. Las otras, de Colonia, Uruguay. La plaza de toros, inaugurada en 1910 y cerrada en 1912 porque se prohibieron los toros.

Me dio tiempo a leer algo de la prensa uruguaya. El periódico más leído es El Pais. Se podían leer cosas como “panadería atacada por um solitario y violento rapiñero”. Se hablaba mucho de um diputado que se aprovechó de sus influencias para sacarse el “carnet de pobre” y no tener que pagar um tratamiento médico. Da gusto ver que hay gente que está em la política para hacerse pobre, no como algunos políticos patrios (recordemos a Zaplana). También hablan de un militar encarcelado por pertenecer a la triple A, o a la operación Cóndor que ya ha intentado fugarse dos veces. La primera consiguió salir de la cárcel. Cuando lo pillaron se había hecho extensiones. Y especifica el periódico que eran de color caoba. Ay, la decadencia de las dictaduras, qué mala es. Ahora estaba planeando fugarse, lo pillaron com uma sierra y dulce de membrillo. Según el País “el dulce de membrillo era para untar los barrotes y corroerlos, lo cual ayudaría a limarlos.” Hay que señalar que “el Pais” de Uruguay se parece más a nuestro “El Mundo”, com estas teorías membrilleras.


También estuve em Colonia de Sacramento. Muy bonito. Contaría más cosas pero me voy a cenar.

Ahora estoy em Brasil. Unos apuntes: el azúcar es más fino. El café más fuerte, las mujeres muestran mucho canalillo, que diría mi madre, me daría vergüenza bailar a su lado y aunque por escrito se les entiende por hablado cuesta bastante. El ordenador me escribe “emes” y otras cosas sin mi permiso. Me he apuntado a um curso de surf. Em tres días he aprendido el saludo surfero, (al principio pensaba que era el saludo de alguna banda). A veces me tengo em pie aunque no tiene mucho mérito porque me han dado uma tabla que tiene más metros cuadrados que algunos pisos que yo conozco.

Pronto me iré a Argentina y luego a Chile. Llevo medio viaje y a veces tenga ganas de sentarme em mi sillón de casa y tomarme um té. Lo que pasa es que no tengo eso llamado “mi sillón de casa”. Otras veces querría tener más tiempo para viajar. Un dia, um niño em triciclo que regresaba del paseo de Montevideo (la Rambla) con su padre se quejaba porque ahora la pendiente era cuesta arriba. El padre le dijo que eso le iba a pasar siempre em la vida, después de uma cuesta abajo siempre vendría una cuesta arriba. El problema es cuando no sabes si estás subiendo o bajando.

viernes, enero 18, 2008

Crónica de un viaje II. Cabo Polonio





De Montevideo me fui a Cabo Polonio, el lugar más hippie de los últimos tiempos. Todos sus habitantes son en realidad ocupas, pues el propietario del terreno es el estado. Y el estado no ha llevado la luz eléctrica, ni el alcantarillado, ni el agua corriente. Cada casa tiene su pozo, su generador o placa solar, duchas com hilos de agua. Tiene el cabo Polonio una canción escrita por Drexler y dos playas, la sur y la norte. Según sople el viento se está mejor en una u otra. Así que siempre sabes dónde estará la gente. Y por qué. Esto último, por ejemplo, nunca llega a saberse al entrar en algunos bares de Madrid.


En Cabo Polonio no falta el típico bar com buena terraza y musica chillout o como se escriba. Pusieron a Chambao uma tarde. Em Uruguay también oyen a Sabina y a Eskape. Tengo que alegar que esas músicas ya estaban allí cuando llegué y el dinosaurio despertó.

En Cabo Polonio también hay una lobería, colonia de lobos de mar, que se explotó (los mataban um poco) hasta 1975. Antes intentaron que no se redujera tanto la población matando sólo a los machos y para que los cazadores demostraran que eran de machos las pieles tenían que guardar los penes. Los guardaban em uma especie de gorra que llevaban sobre la cabeza. Esto da para muchos chistes pero no sé si alguno bueno.

Em Uruguay todo es pequeño. En mi guía sus autores lo llaman “el paisito”. Al aperitivo que te dan en los autobuses de larga distancia lo llaman “el copetín” y a veces te llaman “caballero”. No termino de acostumbrarme. Lo que más me gustó de Montevideo fue el largo paseo que tienen junto al Río de la Plata. (el agua del río es marrón, sus razones históricas creo que tienen).

miércoles, enero 16, 2008

Crónica de un viaje I

esto te ponían en algunos bares de Montevideo al pedir un café

Estoy vago y voy a tirar de archivos. Hace como un año me fui de viaje por Sudamérica y tomé algunas notas. Ya en Brasil me metí en un cibercafé que no me dejaba escribir todas las "enes" que quería y escribí una especie de crónica. Me hubiera gustado escribir una crónica de viajes como las de Julio Camba pero salió esto:


A veces, algunos jubilados de mi pueblo, cuando regresaban de excursiones en las que podían haber visitado París, Venecia, Florencia y Roma, a la pregunta de “y qué tal el viaje?'' podían responder: "hemos comido muy bien". Y yo también puedo decir que he comido muy bien. Pedazos de vaca que no sé cómo se llamaban, buen pescado, zumos de frutas que solo conoceré en versión líquida... He comido bien y barato, porque es difícil resistirse al ejercicio de pensar cuánto costaría lo mismo en Espana.Yo, por ejemplo, ya sé cuánto cuesta una taladradora en Montevideo. Ahora me queda saber cuánto cuesta en nuestro país. Son cosas de extranjeros o de jubilados patrios a los que el euro hizo um poco forasteros em su tierra y los pegó a uma calculadora de por vida. Aparte del precio de las taladradoras de Montevideo también sé que en algunos sitios, al ponerte el café, te lo sirven em una bandejita com un chupito de zumo de naranja, agua com gas y algún dulce. Que muchos hombres van descamisados por calles que vendrían a ser el equivalente a la Gran Vía. También sé que un porcentaje de gente nada desdeñable (cuantifica tú “desdeñable”) anda por la calle con su termo y su pipa de mate o como se llame. He llegado a ver gente com el termo em la mano conduciendo y un conocido dijo que vio a uno en bici. Me lo creo. Así que bastante gente se pasa la vida cebando el mate, que es lo que hacían en "Rayuela" cuando no buscaban a la Maga.

Simplificando como turista que soy y por lo tanto con derecho a las simplificaciones podría decir que Montevideo es como Buenos Aires en modesto y con gente más tranquila. Supongo que cualquier uruguayo estará en desacuerdo pero yo soy turista.

Luego sigue

Encuentros con un notario III

La verdad es que no le di propina al notario, aunque me hubiera gustado. Tras despedirnos me fui a “secretaría” y pregunté lo de cuánto se debe. Fue algo así como “234,32 €”. ¿Por qué esa cifra y no otra? No lo sé. Quiero creer que al fondo del pasillo el notario tiene contratado un poeta surrealista, si un poeta así es contratable, y el poeta le va escribiendo facturas como le podría escribir endecasílabos.

Y desde ese día pasé a formar parte de una modesta productora, Ronroneo Films, que ya ha perpetrado algún que otro corto y esperemos perpetre alguno más.

martes, enero 08, 2008

Encuentros con un notario II

un notario contándole un chiste sobre solares a su señora

Uno de los principales funciones de un notario es dar fe de que la realidad es la realidad y de que uno es uno. Yo creo que eso lo haría mejor mi madre que un señor con barba, traje de marca y dientes torcidos que no me ha visto en la vida, pero la ley es la ley. Pese a ello creo que la figura del notario es necesaria en este mundo de soñadores. Lo malo es que la figura del notario es la que es y no la de una morenaza curvilínea, pero la ley es la ley, dicen. El notario cimienta el mundo y nos constata que lo evidente es evidente y que tú eres tú, y a mí, que no sé quién soy muchos días, me viene bien tener a un notario cerca para decirme que sí, que eres tú, pese a todo, no te preocupes. Es agradable pero un poco caro. Si no tendría mi propio notario.


Porque al conocer a mi primer notario he descubierto que lo yo quería de niño no era el barco pirata de los clips. Yo quería un notario para luchar contra todos esos que negaban la evidencia. Para defenderme de los tramposos que decían que me habían visto cuando jugábamos al escondite y no era cierto. Con un notario podría rebatir a mi anciano vecino Bartolomé, que en el corrillo de ancianos que se formaba cerca de mi casa, negaba el movimiento de la Tierra. Este era el argumento de Bartolomé: él tenía una viña en la finca de las Pedreras y su viña, desde que el tenía uso de razón, había estado en el mismo sitio, vamos, en las Pedreras. Ergo, la Tierra no se movía. O Bartolomé no tenía uso de razón. Ah, si yo hubiera tenido mi notario. (el “ah” es nostálgico”). Se lo hubiera soltado a Bartolomé para que no siguiera diciendo todas esas chorradas. pero no lo tenía así que me conformaba con molestarlo tocándole el timbre de su casa. Lo malo es que aparte de formación científica Bartolomé carecía de timbre y yo a la aldaba no llegaba.

Pero ahora sí, ahora estaba con un notario para mí solo. Y el Notario me explicó de nuevo algunas cosas que seguí sin entender. Me enternecía ese señor, tan interesado en que yo comprendiera los vericuetos de aquellos papeles. Para compensarle por el esfuerzo me dieron ganas de explicarle las funciones del runing gag o la innovación que había supuesto Seinfield en el mundo del guión. Pero no lo hice y eché tres firmas y el Notario volvió a decepcionarme. Yo esperaba que sacara una lupa y las escrutara para asegurarse que yo no era un impostor que decía llamarse Félix y firmaba como tal. Pero ni siquiera las miró.

Después cometí un primer error. Le dije eso tan de mi tierra de “qué se debe”. Me miró como herido, como si hablar de dinero en una notaria estuviera mal. Les suele pasar a la gente que tiene mucho dinero, les parece de mal gusto hablar de él. Aunque hay otros que tienen mucho dinero y no hablan de otra cosa. Prefiero a los primeros, la verdad. El Notario me dijo que “eso” fuera, en secretaría. Y me extendió su mano y hasta sonrió con esa sonrisa tan poco notarial.

Entonces, lanzado en un mundo de desaciertos, cometí mi segundo error. Saqué una moneda de dos euros y se la di, diciéndole.
-Tome, esto para usted.
¿Por qué lo hice? No lo sé. El Notario tampoco, pero me miraba desconcertado. Creo que era la primera vez en su vida que intentaban darle propina.

continuará


viernes, diciembre 21, 2007

Encuentros con un notario I

un notario sorprendido con un boli bic

El martes fue la primera vez en que entré en una notaría, lo que dice mucho y no bueno de mi trayectoria vital. Y aunque era mi primera notaría sentí que todas las notarías son iguales. Edificio clásico con portero trajeado, techos altos, largos pasillos, cuadros de caza y bodegones. Las chicas de recepción vestían también clásico, como el edificio. A veces los tópicos son tan certeros. Las revistas de la sala de espera me decepcionaron. Eran las mismas que podría haber encontrado en un dentista. Creía que tendrían revistas sobre economía e inversiones, o esa revista que se llama Gentleman y que no sé porqué está también en los quioscos de Lavapiés pero después vi que ese era un pensamiento absurdo. De quienes entran en una notaria el único que seguro tiene dinero que invertir es el notario y tendrá esas revistas en su casa, no en la sala de espera para humillar a sus clientes.

Yo tenía cita con el notario a las doce de la mañana. Tras un año en el que me había citado con una traductora, una redactora, alguna que otra guionista y una ingeniera medioambiental, citarme con un notario me parecía una buena forma de terminar el año. Al menos no me quedaría un regusto amargo si no terminábamos en la cama. Fui a la notaría porque iba a entrar en el accionariado de la productora de unos amigos (suena a más de lo que es). Y eso le dije a la chica de recepción. Ella se alejó por el pasillo hasta una habitación al fondo y le avisó de mi presencia y objetivos al Notario. Hay días en los que tengo hasta eso, presencia y objetivos. El Notario le transmitió a la chica una duda sobre mis objetivos que yo oí perfectamente. La chica regresó con su traje clásico por el pasillo y me repitió la duda del notario. Yo entendía todas las palabras del notario por separado, pero al juntarlas en frases no comprendía nada. Me pasa lo mismo con muchos políticos y con el cura de mi pueblo. Le comuniqué mis dudas a la chica. Ella tampoco entendía muy bien, no sé si mis dudas o a mí.

Se alejó de nuevo por el pasillo y le contó mis dudas sobre sus dudas al Notario. Yo sabía que el Notario me había oído perfectamente, como yo lo oía ahora hablar a él, en su habitación del fondo del pasillo y no terminaba de comprender por qué no salía. ¿Sería la habitación del fondo del pasillo el baño y estaba el notario defecando o miccionando, que es lo que hacen los notarios en los baños, mientras hablaba con la chica? Porque si no era algo así parecíamos una de esas parejas que han reñido y sólo se hablan a través de un tercero. Al menos la chica clásica andaba por el pasillo con algo parecido al garbo.

Por fin el Notario decidió salir de su habitación y recorrió el pasillo hasta llegar junto a mí. Caminaba sin garbo ninguno. Al verlo pensé que sí, que era un alivio que esa cita no terminara en la cama. El Notario estrechó mi mano y me habló. Como las revistas, su dentadura me defraudó. Uno espera algo más de la dentadura de un notario. Necesitaba una ortodoncia urgentemente pero creo que en su gremio no se estila, a no ser que seas el típico notario adolescente. El Notario me explicó algo que no entendí pero asentí como si entendiera perfectamente. Parte de mi vida se ha basado en ese proceso. Después pasamos a una habitación en la que había una enciclopedia jurídica de muchos tomos que ocupaba exactamente toda la pared. Sentí que la pared estaba hecha a medida de la enciclopedia. El Notario me pidió mi DNI. Lo dejé sobre la mesa. Lo cogió y lo miró por ambos lados. Miró a mi foto y me miró a mí.

-Es por el flash- le dije, intentando justificar mi cara de susto. Y puse cara de susto para que pudiera ver que yo era realmente yo. Conseguí que me mirara raro.

Por fin el Notario pareció dar el visto bueno a mi DNI aunque no le dije que a efectos policíacos no sirve y que no sacar uno nuevo me costó ser trasladado a una comisaría en Toledo y que un comisario me explicara porqué le gustan los Hombres de Paco más que el Comisario, información que yo nunca le pedí. Otro día cuento eso, o igual no. Por lo pronto mañana seguiré contando mi encuentro con el Notario y las cuitas que me causó. Ea, que quería escribir cuitas.

lunes, diciembre 17, 2007

el futuro



Veo en la tele a un adulto que le pregunta a una niña cómo será el futuro. La niña se queda pensativa unos segundos y por fin responde.
-Yo creo que el futuro será mucho más moderno.

miércoles, diciembre 12, 2007

Mi interesar la mujer de Rusia

Ayer me llegó este mensaje. Me escribe una chica rusa. Me inquieta que se defina a sí misma como: tierno, romántico y condescendiente. Pero en fin, ya lo sabemos, nadie es perfecto.

Hola mi amigo nuevo!
Me llamo Yuliya! Mi de Rusia. A mi de 29 anos. De ti interesar las relaciones con la mujer de otro pais?? De ti interesar la relacion con la mujer de Rusia??? Querer en seguida decir que buscar las relaciones serias. No buscar simplemente la charlataneria o el entretenimiento. Buscar las relaciones serias que pueden llevar al amor y elmatrimonio. Puedo caracterizarme por las palabras: responsable,tierno, romantico, serio, bueno, condescendiente. Si asi como buscar las relaciones serias aquello mi pedirte responder a este mensaje. Si interesarte aquello escribe por favor a mi direccion yuliya xxxx@rambler.ru! Con la impaciencia esperare su mensaje.

jueves, noviembre 22, 2007

retoque fotográfico

Una amiga está aprendiendo retoque de fotografía con photoshop. Hace sus prácticas con señoras de Cádiz. Las señoras de Cádiz, como casi todos, quieren salir guapas en las fotos El problema surge porque las señoras de Cádiz, como casi todos, conocen el poder rejuvenecedor del photoshop y quieren que mi amiga elimine cualquier atisbo de arrugas. Hay que decir que a partir de cierta edad, aquí y en Cádiz, las arrugas, más que con atisbos, se manifiestan con evidencias.

Que esos retoques queden naturales requiere horas y horas de photoshop. Y en todas las fotos, porque no puedes darles un álbum a las señoras con fotos en las que en una hoja parezcan ellas mismas y en la siguiente sus hijas. Pero aunque en todas las fotos el photoshop haga su magia, sigue existiendo un problema. Las señoras. No pueden ir con el álbum en la mano diciendo lo guapas que han salido porque lo que realmente se verá es lo retocadas que han quedado.

¿Pero qué harán con las fotos? ¿Las guardarán para eso llamado posterioridad? ¿Se guardarán a si mismas y dejarán que salgan las fotos? ¿No será la posteridad todo lo que venga tras esas fotos? ¿Puede uno tener posteridad y seguir vivo?

Hay gente que no quiere ser recordada en fotografías. Digamos que tienen fotofobia. Las pocas fotos que tenemos de mi abuela paterna corresponden al género “abuela en fuga”. Pese a sus 70 años se lanzaba a la carrera al ver una cámara de fotos. La abuela de un amigo del pueblo no quería que le pusieran foto en la lápida, como aún se hace con frecuencia en mi pueblo. No le gustaba la idea de que algún paisano se parara en su lápida y dijera: “Mira qué fea ha salido la Piernilla”. Aguantar eso frente a tu propia tumba y no poder contestar le debía parecer duro. Para que sus hijos no colocaran el retrato acudió a la amenaza:
-Si me ponéis fotos os aparezco.

Se murió la mujer y no le pusieron foto en la lápida. No tuvo que aparecerse a sus hijos y por lo tanto, oír: “Mira qué bien que ha salido en la aparición la abuela.”

miércoles, octubre 17, 2007

Falange empapeladora de las jons

Una noche de estas o de aquellas, paseando por Madrid, vimos unos cuantos carteles de una de las cuantas falanges que en este país tenemos. Eran carteles sobre el día de la hispanidad en los que se veía a Zapatero e Ibarretxe con pinta de cometer tropelías. Seguimos caminando por la calle Alberto Aguilera, toda empapelada con el cartelito. No sólo paredes, sino preferiblemente ventanales de comercios y entidades bancarias. No se libraba nadie: la caixa, intermon...

A lo lejos, trabajando, vimos al comando cartelero. Uno esperaba algún skin, un falangista musculado, esas cosas. Pero no, tenían pinta de eso tan peligroso que se llama “gente normal”. Salvo uno, un freaky con aspecto de lechugino, todo de negro y peinado al estilo de los primeros Beatles que parecía perdido en la vida y en la falange. Los miramos con mirada reprobadora, pero ni se enteraron. Mejor.

Seguimos andando por la calle empapelada y pasamos junto a unas oficinas de Caja Duero. Les debió parecer muy española esa caja porque la habían respetado.

jueves, septiembre 27, 2007

Dragó, los negros y los amoríos



Ayer leí en internet una “noticia” en la que se contaba que Dragó reconocía que su último libro se lo habían escrito.

-En realidad es un libro que me lo han preparao, yo no he hecho nada.

Así se oye en el vídeo, y suena bastante mal, aunque en realidad es un librillo en el que un colaborador y él simulan un dialogo y aprovechan para ir metiendo fragmentos de sus obras anteriores. Vamos, un refrito.

Algún cámara cabroncete de Telemadrid ya grababa a Dragó y a la Botella cuando aún no estaban en el aire y se coló eso y más.
Lo más triste de esta conversación, grabada a traición, todo hay que decirlo, no es lo del libro, que me parece hasta normal, sino el tono pelota de Dragó, la distancia seca de la Botella, con el labio fruncido todo el tiempo. U oírlo hablar de los kilómetros que se hace con la bicicleta estática pese a su edad. Vamos, lo que le he oído a mi padre durante años. Lo más triste es ver que Dragó chochea y está hasta untoso frente a una señora que me parece, lo desprecia.

He terminado en su página, y me he encontrado con esta curiosa nota en la portada:

Para Belén, la chica a la que le temblaban las piernas en la Feria del Libro: He intentado responder a tu llamada, pero tengo equivocado tu teléfono. Dime cuál es, escribe al e-mail javi_axia@yahoo.es. Gracias.
Dragó


Aunque la nota va firmada por Dragó, el mail es del webmaster de Dragó, un chaval llamado Javier Redondo, que parece que usa la página de su jefe para ligar, lo que sería divertido. Pero claro, que a una chica le tiemblen las piernas por un webmaster y en la feria del Libro, con la de escritores que hay por allí. ¿Y si resulta que que el webmaster le lleva los amorios a Dragó? Aquí hay una historia más interesante que la del libro y el negro.

pd: el diseño de páginas web te puede llevar por senderos inescrutables. (es que quería escribir inescrutables y no sabía cómo).

mundo motero


Hace unos meses me compré una moto. He ido descubriendo que el mundo motero es muy variado.

viernes, septiembre 21, 2007

Todo es acostumbrarse

Freaky come cristales delante de una cámara de televisión.
Periodista avispado pregunta.

-¿Qué gusto tiene?
-El mismo que tos...

pd: parece que no es tan difícil

miércoles, septiembre 19, 2007

píntame un amigo

el otro día la profesora le dio a mi sobrino (4 años) una hoja para dibujar. En ella había varios niños agrupados y uno que estaba solo en un rincón. Al niño solitario había que dibujarle un amigo para que no siguiera aislado. Al rato la profesora recogió los trabajos. Mi sobrino no había pintado nada.
-Eduardo, le tenías que haber pintado un amigo al niño.
-Ya lo he hecho.
-No, no has pintado nada.
-Sí, lo que pasa es que es un amigo invisible.

No sabemos si tiene mucho morro, imaginación o una peligrosa combinación de ambos.

lunes, septiembre 17, 2007

Son caprichos

Guerín, aparte de llevar muy bien las gorrasboinas, hace películas extraordinarias, entendiendo por extraordinarias aquellas películas que son extraordinarias. Aquí van unos de los diálogos más delirantes de los últimos tiempos. Y no digo más, porque como cuenta uno de los personajes de esta secuencia de “En construcción”, “todo el mundo habla las mismas palabras, da la sensación de que no saben hablar…”


-Marino: No se dice el volante, las lla-ves… Cosas delicadas, delicadas… cosas extraordinarias.
-Ferrallista: Te entra hasta diarrea con el reloj.
-Marino: Ayer mismo me quedo asombrado, yo mismo me asombro… ¿Cómo puede ser que yo sea así?

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-Marino: Este es otro capricho (sacando un mechero), el mechero este no es un simulacro de mechero, es auténtico, mire… Y una llama equilibrada en gases y en proteínas… ¿Que se gasta? Las cosas en la vida todas son de gasto, si no nos gastáramos… Cuanto más llama más se gasta… Oiga, las comodidades hay que pagarlas, gratis no lo dan (suena una musiquita procedente del mechero y se lo acerca al otro, para que la escuche).
-Ferrallista: No, no, si ya se siente la música. ¿Encender enciende?
-Marino: Si se le pone gas, sí.

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-Marino: Son caprichos, trato de que la gente se dé cuenta quién soy yo, ni explicándolo ni hablando me entienden, ¿será posible? Nos gusta, digo persona, no digo usted ahora, que usted no es así, que todos no somos iguales, todo el mundo habla las mismas palabras, da la sensación de que no saben hablar…

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-Marino: Pero no me encuentro nunca algo que se acerque al medio millón o a un millón de pesetas.
-Ferrallista: Bueno, eso está más escondido. Hay que probar a la suerte, la suerte la busca y quien la busca la encuentra.
-Marino: Ahora parece que estoy teniendo un poco de suerte; el otro día, 20.000 pesetas me encontré.
-Ferrallista: Joé, ¿dónde?
-Marino: En un bar.
-Ferrallista: Dame la mitad.
-Marino: Ya me lo he gastado.
-Ferrallista: Joé, qué rápido te lo has gastado.
-Marino: La vida que yo llevo, que llevo una vida de esas de… Ya se lo he explicado antes, si yo gasto mucho dinero aquí donde me ve, aquí donde me ve usted, que parece que yo no mate una mosca… Pero en cosas personales, el whisky, la coca-cola, la cervecita, las patatitas, la mediana de Voll-Damm…

La trascripción tomada de http://bahiadelaplata.blogspot.com/


viernes, septiembre 14, 2007

Una de cal y otra de arena (o cibeversa)

O una de arena y otra de cal. La verdad es que no sé bien qué es lo bueno y qué lo malo. Digamos que la arena es buena. Esto es la arena en la crítica que hace Jordi Costa a la última película de Guerín, "La ciudad de Sylvia":

"En la ciudad de Sylvia" es, en definitiva, la obra de un poeta sin imposturas, con un control absoluto -y ajeno a intoxicaciones coyunturales- del lenguaje cinematográfico.

Y esto es la cal:

Supongo, no obstante, que es legítimo no compartir su visión adolescente de la vida, apoyada en alguna que otra monserga: para José Luis Guerín, detrás de cada mujer se esconde un misterio. No estaría de más que alguien le contara que, en ocasiones, más que un misterio lo que se esconde es una neurótica, una pesada o una víbora.

Lo que es cierto en esta discusión (¿cuál?) es que le quedan bien las gorras. ¿O boinas? Esa sería otra discusión.

jueves, septiembre 13, 2007

Encuentro de un pájaro y una cabra (a lo Murakami)

Me encontré con Cabra el otro día cerca del Rastro.
-Cabra, creía que eras un tópico español- le dije.

Cabra me miró altiva, desde esa superioridad moral que siempre da estar subido en una escalera. Y no contestó, clara muestra de su orgullo insano.

Pese al despecho- o tal vez por él- me quedé cerca de Cabra para observarla. Ella me miraba a su vez de reojo, cosa muy típica en estos mamíferos artiodáctilos.

Estaba claro que ese animal se rumiaba algo. Pronto lo descubrí: la muy ladina, con paciencia y Ponche Caballero, supongo, había conseguido amaestrar a un humano. El humano daba vueltas alrededor de Cabra con una bandejita y cuando veía a alguien detenerse frente a Ella para admirarla se acercaba diligente, mostrando su bandejita. Creo que el humano no está totalmente amaestrado porque Cabra lo había atado a su cuerpo con una cadena. Pero Cabra le había puesto musiquita de organillo y el humano parecía contento.

Y los otros humanos, que aún no habían sido capturados por ninguna cabra, le echaban moneditas a su congénere, tal vez por piedad, tal vez por pena.

Cuando Ella se cansó bajó de la escalera. El humano, servicial, cargó con el radiocasete, la escalera y la bandejita y enganchado a su cadena siguió sumiso a Cabra, que altanera defecó un poco. El humano apartó de la vía pública las heces y continuaron su camino.

De regreso a mi árbol me crucé con otros mamíferos, unos Canis Familiaris, que se dedicaban a pasear a unos cuantos humanos. De vez en cuando los canis se detenían y cagaban en la vía pública. Los humanos, diligentes, limpiaban.

¿De qué sirve llegar a la luna o inventar el “Whisper XL” si terminas limpiando mierdas de cabras y perros?
Inquieto escribo en mi nido. Algo está pasando.

domingo, septiembre 09, 2007

Gran Hermano. Soy tu hermana.

Estoy viendo el inicio de Gran Hermano. Han metido a dos hermanas de padre que no se conocían. Y se han conocido en directo. ¿Cómo dialogar esto? Difícil no caer en el tópico. No lo han hecho, ha ido más o menos así:

-Tú sabes quién soy yo??
-No.
-Soy tu hermana.
-Pues dame fuego.

Poco después ha pasado un italiano. Un comentario de una de las chicas:
-Parece un poco extranjero.

lunes, agosto 20, 2007

una crítica cinematográfica

Dentro del género de musicales protagonizados por notarios apasionados de los ponies tal vez “Another day without coffee”,de Wilson Anerdi Wilson, marque un punto de no retorno, al menos para su director, ya que es difícil que vuelva a encontrar productores que le financien sus arriesgadas películas.

Hasta el estreno de “Another day without coffee” se habían rodado más de cien filmes que profundizaban en este universo complejo donde se unen las notarías, los ponies y las bandas sonoras hechas unicamente con banjos. Miles de minutos de celuloide repletos de momentos cumbres, que llevaron al crítico de cine de Soria Maurice Deveraux a decir: “creo justifacado el regreso de la pena de muerte".

Pero es en “Another day without coffee” (a partir de ahora A.d.w.c) , de Wilson Anerdi Wilson (a partir de ahora W.A.W) donde el lenguaje cinematográfico es subvertido o al menos agitado un poco. No sólo porque el papel de pony sea interpretado por una cabra y el de notario enamorado por una señora de Orense que se cree Jon Bon Jovi, tanto dentro de la película como fuera de ella. También su argumento supone una ruptura con el continuismo que marcaron títulos como “Yes, I am your pussy”, “I am nothing without you because I have double personality, so I am you”, “Boggie Boggie Cindirella” o “Blas, the pony”.

En “A.d.w.c”, W.A.W ha querido romper la cuarta pared, inexistente en el cine, y lo ha logrado. El argumento provocador (unos notarios amantes de los ponies se ven acosados por unos registradores de la propiedad furibundos que piensan que esos animales son una aberración a exterminar o que al menos sólo deben ser montados por niñitas) no es sino un vehículo para que W.A.W consiga su propósito: Epatar. O que al menos el espectador busque el significado de “epatar” en su enciclopedia Sopena.

Decir que Matilde Arroba, la señora que se cree Jon Bon Jovi no resulta convincente en su papel de notario es una obviedad. ¿Pero pretendía W.A.W una interpretación convincente? Lo dudo. Si así fuera no habría contratado a una ardilla loca para interpretar el papel del jefe de la banda de registradores de la propiedad. Lo que W.A.W quería mostrarnos es que con estos mimbres se puede hacer una cesta, aunque no sea de mimbre y ni siquiera merezca la denominación de cesta.

En la foto Wilson Anerdi Wilson intentando convencer a uno de los ponies para que maulle. Al fondo un notario dando fe.

viernes, julio 13, 2007

perplejo, realmente perplejo

En el aula de dibujo de mi instituto tenían archivados varios tomos del desaparecido periódico franquista "Arriba". Siempre pensé que el dibujo era una derivación del arte de calcar, cuando lo llamaban artístico, y una lucha con los ingobernables rotrings cuando lo llamaban técnico. Y me pasaba parte de la clase leyendo aquellos periódicos amarillentos repletos de loas al régimen y ataques a todo tipo de conspiradores. Hoy, la columna de Umbral en el Mundo me ha recordado el tufillo hasta gracioso de lo que allí leía.

Cuando sólo suena en la calle el silencio político de los rivales, he aquí que un político eminente con dotes económicas e imaginación creadora se pone en marcha y a la cabeza de las iniciativas. Nos referimos a Mariano Rajoy, que está consumando un planteamiento fiscal como cumbre de su actuación e iniciativa de todo el panorama que él controla u orienta más o menos.... .... Este programa nace del hombre más ecuánime de la política española, un personaje atractivo en sus ofertas fiscales y buen guardian de sus propias iniciativas....

... Todo esto parece que suena a utopía, pero la nitidez de las propuestas y la entidad de ese apóstol de la honradez que es Rajoy, nos garantizan un futuro digno de ser asumido y un ejemplo de vida en común que pronto pudiera empezar a ser realidad....

Esto puede ser hasta gracioso, pero queda un regusto amargo al comprobar una vez más lo malos que pueden ser los años. Es que a ratos está hasta mal escrito: Nos referimos a Mariano Rajoy, que está consumando un planteamiento fiscal como cumbre de su actuación e iniciativa de todo el panorama que él controla u orienta más o menos. Sí, se puede escribir "Mortal y Rosa" y terminar haciendo esto. Umbral presumía de que si no le salía la columna en diez minutos es que no era buena. Ahora parece que si le sale en diez minutos es que es mala. Eso o que tiene un negro y se le ha desbocado.

Esto es lo que decía Pérez Reverte de su amigo Umbral.

jueves, julio 05, 2007

luchando con gatos III


(viene de aquí)

Los dueños de gatos pueden convertirse en seres irracionales, como sus mascotas, así que es mejor no ensañarse demasiado. Pero no lo puedo evitar. Busquemos argumentos fríos y desapasionados, como las cifras (salvo cuando te sale a pagar la declaración de la renta). Si uno escribe “hate cats” en google salen como 134.000 resultados Si escribes “hate dogs” 51.000 . ¿Alguien puede ir contra la verdad suprema que emana de google? Y no admito una respuesta por respuesta.

Eso sí, si escribes en google “odio a los perros” y “odio a los gatos”, así, en castellano, te salen más resultados con los perros. ¿Pero qué sabe de animales un país que permitió que Ángel Cristo tuviera un circo?

Luego están los poetas. Aparte de las chicas solitarias los poetas también suelen tener gatos. Aunque comienzo a creer que los gatos suelen tener poetas. Los poetas, en defensa de sus gatos te citan a Baudelaire, ese señor que iba constantemente fumado de hachís, que por entonces le traían sin cortar y a buen precio. ¿Quién no se acuerda de “el gato negro”, de Poe? Conozco a cientos de personas que no se acuerdan. Pero a lo que vamos, en “el gato negro” el malo era un gato.

Los poetas también te pueden citar a Verlaine, que además de a Rimbaud, tenía un gato. Tengo la teoría (difícil de defender, eso sí) de que Rimbaud era un gato. Francisco Umbral, esa bufanda con señor que escribe desde hace años el mismo artículo en el Mundo y piensa que un día fue Francisco Umbral, también le ha dedicado varias loas a los gatos.

Ah, aquellos días de la posguerra, donde nació el dicho de “darte gato por liebre” y nació por algo. (el “ah” es nostálgico).

Y ahora tengo que enfrentarme a unos cinco gatos ladrones. He decidido acecharlos tras la puerta de la cocina con un vaso de agua fría y tirársela cuando entren. Confío en que al final, puro conductismo, terminarán asociando nuestra cocina con “agua fría”.

Hay días en los que pienso que sería conveniente que dejara el pueblo y regresara ya a Madrid.

pd: en la foto uno de los gatos ladrones al acecho. Los estoy vigilando.

jueves, junio 28, 2007

luchando con gatos II


viene de aquí

El gato sobrevivió y su dueña le buscó una justificación a la caída: el gato estúpido había intentado cazar alguna paloma. Dudo que Paco hubiera intentado cazar nada, pero en cualquier caso, teniendo en cuenta que era un gato enclenque, intentar cazar esas palomas como gallinas que se posaban en nuestros balconcillos no hubiera sido sino una muestra más de su estupidez.

Como Paco seguía golpeando su cabeza contra todo tipo de superficies duras, maullando insistentemente, atacando las piernas de la gente y arañando muebles, la dueña decidió castrarlo para solucionar el problema, lo que siempre consideré una forma muy curiosa de solucionar problemas.

En los foros de “amantes” de los gatos se usan eufemismos para hablar de la castración como “alterar a la mascota” u “operar” . La verdad es que suena mejor que “arrancarle los cojones". Esto es lo que dice una amante de los gatos sobre la castración:

El operar a su gata es una buena idea por muchas razones, la mas importante es el control de la población felina”.

La verdad es que si de lo que se trataba era controlar la población felina tengo muchas otras ideas sobre cómo se podría controlar. Y de forma definitiva.

Otro dice esto:
El castrar al gato reduce su lado destructivo. La mayoría de los machos intactos son muy agresivos, pelean con otros gatos y rocían orina para marcar su territorio. Comparado con un gato intacto, el castrado es mas afectuoso, y calmado haciendo de el una mejor mascota.”

Así dicho parece como si los gatos fueran culpables de ser gatos. En realidad lo que quería decir quien perpetró el párrafo es esto: “Al arrancarle los cojones al gato se consigue un bicho gordo y tranquilo. La mayoría de los gatos con testículos son normales: defienden su territorio y lo marcan. Comparado con un gato normal, el bicho gordo tranquilo sin cojones es manso y da menos problemas”.

Pero a veces sucede que arrancarle parte de los genitales al gato no es la solución. Al menos en el caso de Paco, que tras unos días de recuperación, continuó maullando, atacando y golpeándose la cabeza, con lo que se demostró que su estupidez no provenía de cuestiones hormonales, sino que tenía causas más profundas y era un gato gilipollas con o sin testículos.

La dueña le seguía diciendo que era un gato malo muy malo, con una ceguera total para distinguir entre maldad y estupidez que me temí le iba a causar más de un problema en la vida (a la dueña). Y “mantenía” charlas con Paco más largas y con frases más extensas de lo que el sentido común considera conveniente.

Dejé aquel piso y ya no he vuelto a convivir con gatos aunque he conocido alguno. Por ejemplo, las gatas de unos amigos, que se llevaban bien (las gatas) hasta que “intervinieron” a una y la otra dejó de reconocer el olor de su compañera, por lo que se peleaban constantemente. Las llevaron a un psicólogo gatuno, que mandó empastillarlas. Seguían peleándose pero al menos iban colocadas.

También conocí a Pollo, el gato de un amigo del pueblo. Descubrieron que no era gato cuando parió cuatro gatos pequeños (hay quien los llama gatitos pero no vamos a caer en esa trampa, no nos van a engañarnos con diminutivos (¿por qué de pronto hablo en plural? ¿me estaré volviendo loco como Paco el gato?) )

continuará (bueno, lo continuaré)

miércoles, junio 20, 2007

Una tarde con el Fary

Ayer murió el Fary, y recordé una tarde de verano del 2001, creo, cuando estuve en su chalet con dos señores del negocio audiovisual que preparaban su regreso a las series. A mí me habían encargado una pre-biblia de una serie en la que el Fary sería propietario de un bar en un centro comercial. El proyecto se quedó en proyecto, tal vez para bien.

El Fary parecía, como dicen hoy las crónicas, un tío simpático y campechano y seguro que lo era (aunque no hay que olvidar que apadrinó a Melody). Y era también un buen contador de anécdotas. Nos contó unas cuantas de su vida, alguna “jugosa”, pero con esta memoria que tengo no recuerdo nada, aparte de algo relacionado con Maria Jiménez y el whisky. Ninguna novedad.

Por la casa andaban sus hijos. Nos dijo que uno acababa de grabar un disco, que luego resultó ser aquel con un estribillo sobre las leyes de la termodinámica: “y cuanto más acelero, más calentito me pongo”.

Ayer y hoy he podido leer necrológicas y oír testimonios de conocidos y admiradores. Es un momento propicio para caer en los lugares comunes, para decir eso de “siempre se van los mejores”, y lo de “seguirá cantando allá arriba en el cielo”. Nunca termino de comprender este empeño en que la gente siga trabajando más allá de su muerte.

Es un tópico que sólo se aplica a los artistas. Aún no he oído tras la muerte de un albañil digan que seguirá alicatando allí arriba. Aplíquese lo mismo a un cobrador de la O.R.A. ¿Cómo serían las necrológicas de los repartidores de butano? ( y una pregunta más importante: ¿se usará butano ahí arriba?) ¿Y las necrológicas que escribirían de un pederasta sus amigos?¿Estamos condenados a hacer lo mismo en la otra vida? Entonces, ¿seguirá trabajando el arquitecto de la Almudena?

¿Cómo será el cielo si allí están cantando cada día Rocío Jurado, el Fary , la Durcal y Camilo Sesto? (sí, sé que hay quien dice que este último sigue vivo pero creo que siempre estuvo más allá que acá) Si así fuera, ¿merece la pena la salvación? ¿En el infierno se sigue trabajando? ¿Rouco Varela me podría explicar todo esto?

Siempre se van los mejores, dicen. Esta frase alienta el suicidio. Una forma rápida de salir de la mediocridad. Y también un consuelo, porque algún día todos nos iremos, y seremos entonces los mejores, como hoy lo es el Fary. Yo paso por ser el mejor un ratito pero no pienso seguir escribiendo en el más allá.

Dejo unos versos, sentidos, para terminar:

“Vaya torito,
ay torito bravo,
lleva botines
y no va descalzo”

martes, junio 19, 2007

luchando con gatos I

Desde hace unos meses en la casa del pueblo sufrimos los robos de unos gatos ladrones que llegan por los tejados desde la casa de una vecina, saltan a nuestra terraza y entran con facilidad en la cocina cuando mi madre tiene la puerta abierta, que es casi siempre y más en estas fechas. La vecina dice que les echa de comer y esqueléticos no están. Parece que los cabrones lo hicieran por hobby. Hay días en los que mi madre llega a agobiarse porque le roban, por ejemplo, los filetes que iba a usar para la cena. He comenzado a odiar a los gatos.

Aunque hace años hasta recogí uno en la calle. Era un gato negro que un domingo por la noche me siguió por medio pueblo maullando. Al final lo pasé a la casa y lo dejé en el corral. Pronto lo descubrió mi madre pero permitió que se quedara. Era un gato huraño que no caló mucho en la familia. Más bien no caló nada y ni llegamos a bautizarlo. Mientras mi perra llegó a tener dos nombres: “Tula” y “Nuca” el gato se quedó en eso, “el gato”, y si llegaba a enfadar a mi madre, “el gatuzo ese”. Fue un gato pesado, que solía perseguir a mi madre maullando por toda la casa, un gato que sufría de halitosis, un gato con la costumbre perruna de pasearse tras mi madre por el pueblo cuando ella salía a comprar, lo que le daba un aire a la mujer de loca mesetaria, un gato que parecía de la mafia gatuna, porque más de una vez traía a casa cabezas de gorriones con las que jugaba hasta que se le perdían bajo los muebles o conseguíamos quitárselas. Por febrero, cuando dicen que las gatas andan en celo, el gato sin nombre desaparecía durante semanas para regresar lleno de heridas que había que curarle con yodo si se dejaba. Un año creímos que no sobreviviría pero lo hizo. Pero uno de esos inviernos se fue y nunca regresó. Un día, ya en primavera, al apartar las sobras de pescado, nos dimos cuenta que hacía tiempo que no sabiamos nada de él. No se volvió a hablar del tema.


Al llegar a Madrid, años después de todo esto, me encontré que en mi primer piso vivía una gata. Era un piso en la calle Mayor, en la época en la que aún le quedaban unos meses a la peseta y uno de los hermanos Urquijo moría en un portal. En el piso vivíamos un chico gay de un pueblo de Zamora que se asombraba de que yo hablará todas las semanas con mi familia de un pueblo de Albacete, una chica de San Sebastián que a veces salía llorando en bragas al sofá porque su novio, un tío majete que cultivaba marihuana, setas y hongos, se dormía justo después de follar, (lo normal habría sido que se durmiera antes pero hay chicas muy exigentes) Lola ( la gata de la chica) y yo, que iba siempre por Madrid con un plano de la ciudad y además lo usaba con frecuencia.

El cuarto de baño siempre olía a meados de gato aunque eso era más culpa de la chica que de la gata, por dos cosas: por no ponerle el meadero en su habitación, que era lo debido y por no cambiarle la tierra con frecuencia. Lola fue una gata llevadera comparada con los felinos que conocí después.

En el siguiente piso estaba Momo, que pese al nombre era una gata. Momo era pesada y robaba o simplemente tiraba al suelo toda la comida que se encontraba por la cocina. Vamos, como todos los gatos. Meses después se fue la dueña de Momo con su gato y llegó la dueña de Paco, y pensé que existía por ahí una legión de mujeres solitarias que junto a sus maletas cargaban siempre las jaulas de los gatos locos con los que compartían sus vidas.

Pronto quedó claro que Paco era un gato demente. Paco tenía síndrome de gato guardián. Cuando oía la puerta de la entrada se agazapaba en cualquier rincón del pasillo y saltaba a tus piernas. Así que tras los primeros sustos entrabas en el piso con cierta tensión. Esperabas el ataque que a veces no se producía pero cuando te confiabas y olvidabas que en ese piso vivía un gato loco, te atacaba de nuevo.

Después del ataque Paco salía corriendo a toda velocidad por el pasillo. Aquel gato tenía un problema grave: creía en la infinitud de los pasillos. Y aunque la realidad y la puerta de la cocina le demostraban cada día que no era así el seguía pegándose grandes trastazos contra la puerta. Creo que estaba inmerso en un círculo vicioso de estupidez. Cuando más golpes se daba más tonto se volvía y cuanto más tonto se volvía más golpes se daba.
Su dueña le decía que era un gato malo. Muy malo. Pero no, era simplemente estúpido. Muy estúpido.
Un día le dio por hacer equilibrismos por el balconcillo y cuatro pisos más abajo lo recogieron las chicas de una pastelería.

¿Continuará?

viernes, junio 08, 2007

que la inmortalidad te recoja

Yo hice la mili de alférez en Bilbao, y en la cantina había un cartel que decía: “ a quien muere por la patria lo recoge la inmortalidad”.

Yo le dije al comandante que allí debía haber una errata:
-Mi comandante, ¿no debería poner que lo recoge la mortalidad?.
Acabé dos días en el calabozo, claro.


Jesús Mosterín, en “eps”

algo que no sufre

el otro día un obrero gaditano de Delphi, tras una jornada movida en la que ardió de todo,
declaraba ante la televisión que ahora sólo iban a quemar "algo que no sufre, como los contenedores"

lunes, junio 04, 2007

Obituario del poeta manchego Sifrig Rosemberg (y III)


Sifrig, que había practicado casi todo los géneros poéticos, tenía una espina clavada pero las pinzas de las pestañas de su madre eran muy rústicas y no conseguía quitársela, hasta que un día logró que una ardilla de afilados dientes, a cambio de una ración de arenques y un D.I.U., se la extrajese. Hasta que no vio los dientes de la ardilla no fue consciente de que pese a su amplia obra poética aún no había escrito ninguna elegía. Pensó entonces en algún amigo que se mereciera una elegía pero no encontraba ninguno que lo motivara lo suficiente. El que fuera su mejor amigo, Rodolfo, no le hablaba tras una agria discusión sobre si los tetrabrick de Don Simón eran tetraedros o conos. Ambos pensaban que eran conos pero la discusión surgió porque sus lenguas, siempre pastosas, no podían pronunciar “tetrabrick” ni “tetraedro”, lo que les llevaba a la ofuscación y a pellizcarse las nalgas mientras gritaban “¡uy, uy, uy, ay, ay, ay!”


Decidió entonces escribirle una elegía a Pepe, el dueño del bar Paco, que le permitía celebrar recitales en su bar cuando no había nadie. Pero nadie nadie porque hasta Pepe se ausentaba tras dejar el alcohol bajo llave.
La elegía a Pepe se tituló “Elegía” y comenzaba así:
“Los gusanos se deslizan por tu puro cráneo
blanco como la pintura blanca.
Cómo envidio a los gusanos que se comieron tus ojos...
...Benditos”
A Pepe no le gustó nada la elegía y echó a Sifrig del bar. Aristóteles García, uno de los mayores expertos en su obra le dio una posible causa del enfado.

-Pero Sifrig, que para que te dediquen una elegía hay que estar muerto.
Esto dejó pensativo a Sifrig, que minutos después respondió.
-¿Ah, sí? Pues toma.
Y mató a Aristóteles, que agonizante,le dijo.
-No, yo no, el de la elegía.
Fue entonces cuando Sifrig decidió suicidarse para dedicarse a sí mismo una elegía, y romper así todas las convenciones literarias y la lógica vital. Para ello se arrojó varias veces delante de un tractor que labraba por Quintanilla del Burgo. El tractorista, harto de la actitud de Sifrig, que no le dejaba labrar lo tiró al pilón del pueblo. Sifrig no sabía nadar e intentó morir ahogado pero que el pilón estuviera seco no le facilitó las cosas. Decidió entonces, ante la imposibilidad del suicidio, hacerse sibarita, pero como no tenía dinero para darse al sibaritismo se dedicó a cantar canciones de Bisbal en la puerta del museo del Prado. Un intento de voltereta acabó con su vida. Sifrig murió sin cumplir su gran sueño: visitar todos los museos de cera del continente.

En su tumba dejó un epitafio que es la última muestra de su talento provocador:
“Tonto el que lo lea”.

(En la foto tres admiradoras de Sifrig del club "Admiradoras de Sifrig con abanico". "Lo que más me gusta de él son sus metonimias", confesó ruborizada una de ellas)

viernes, diciembre 01, 2006

Obituario del poeta manchego Sifrig Rosemberg (II)

Escrupuloso estilista, no vio publicado su primer poema (aparte de sus pintadas en las paredes de Albacete) hasta los 34 años. Lo tituló “Oda negativa a un guardia urbano”, aunque en el acta del juicio donde se publicó aparece como “Insultos que el acusado profirió contra el agente cuando este procedió a retirar de la vía pública una carretilla repleta de barras de turrón sabor kiwi”. Era agosto y hay quien ha visto en este arriesgado gesto de Sifrig el nacimiento de la perfomance manchega chanante. La Oda, que fue recitada una sola vez y corriendo, comenzaba así:

"¡Jodido guardia urbano! ¡Desvuélveme el turrón! ...que era de Jijona ....maldito!"

Aunque todo es confusión en la vida de este genio una lectura atenta de sus poemas nos permite concretar algunos datos. Por ejemplo, que pese a a sus múltiples polémicas Sifrig aún tuvo tiempo para llevar una desenfrenada vida amorosa, por lo que se puede deducir de los muchos poemas de esta temática que aparecen en su obra. Así tenemos la serie de odas amorosas: “Oda a Jenifer”, “Oda a Tatiana”, “Oda a Sumisa” y “Oda a Paolo”, seguida por “La canción desgarrada”, que comienza:

"Tres puntos de sutura. Eso duele"

También podemos deducir de sus poemas su afán revolucionario y provocador, propio de un hombre que bebía el vino sin gaseosa, de lo que siempre se jactó. Sifrig quería llevar la poesía a la calle lo que le costó varias denuncias de bibliotecas públicas por arrojar sus libros por las ventanas. En este intento socializador también realizó numerosas lecturas urbanas; así el ciclo de lecturas poéticas de cada 20 de noviembre en el Valle de los Caídos. Especialmente recordada es “La oda a la sodomia interracial”, que leyó en 1976, horas antes de su primer ingreso en el Gregorio Marañón.

Por esas mismas fechas mantuvo una de sus más agrias polémicas con un colega, en concreto con Gustavo Adolfo Becquer, al que Sifrig acusaba de haber nacido antes que él con la descarada intención de copiarle unos versos que claramente le pertenecían, aquellos celebérrimos que comenzaban:
“¿Qué es poesía?...”

Becquer no entró al trapo, tal vez por llevar más de cien años muerto pero ello no le libró de verse aguijoneado por la afilada pluma de Sifrig, que le dedicó el soneto satírico titulado: “Soneto a Becquer, ese copica asqueroso”, que reproducimos en su integridad (hay que señalar que Sifrig redefinió la estructura del soneto).
“¿Y qué es un copica? me preguntas. Vaya, Becquer, no me esperaba tanto cinismo de tu parte. Un copica eres tú ...maldito”

Aunque casi toda su producción es poética también se adentró en el mundo del ensayo donde se aprecia claramente la influencia que en él ejercieron Heidegger y Pedro Ruiz. De su obra ensayística destacamos su tetralogía sobre los tractores compuesta de tres ensayos: “Los tractores: un conflicto latente” “¿Por qué no hay tractores en la ciudad? Una investigación” y “Malditos tractores”. No hay que olvidar su incursión en el mundo del folklore, con el revelador ensayo: “La morena de mi copla, ese afán posesivo”.

(en la foto Sifrig, el tercero por la izquierda, celebrando en el Bar Paco la consecución por quinta vez consecutiva del premio literario "Sifrig Rosember". Al fondo se observa a Pepe, dueño del Bar Paco, con un palo, dispuesto a aplacar un día más a Sifrig)

Continuará

lunes, noviembre 27, 2006

Obituario del poeta manchego Sifrig Rosemberg (I)


Ayer murió en un acto de coherencia literaria el poeta albaceteño Sifrig Rosemberg. Será recordado por todos aquellos que lo leyeron, porque como dijo un miembro del jurado del premio Adonais, “ciertas disposiciones de las palabras no hay quien las olvide”, en referencia a su poemario “¿Por qué lo hizo la araña?”.

Como todo genio Rosemberg fue precoz y ya a los 11 años comenzó a jugar con las palabras. De los 12 años datan sus primeras frases, que por supuesto eran versos:
“mi mamá me ama
mi mama me mima”,

por los que fue acusado de plagio, iniciándose así su polémica carrera.

Tres años después, en plena adolescencia, comenzó Sifrig Rosemberg a disfrutar las mieles del éxito, pues a los 15 años logró hacerse con el premio nacional “El Bardo Ergonómico”, convocado por Sifrig Rosemberg. Espoleado por este premio se apuntó a una academia de danzas regionales, gracias a lo cual consiguió un gran dominio de las castañuelas.

Tal vez marcado por esta experiencia folclórica huyó despavorido al parque Abelardo Sánchez, donde vivió en el estanque junto a los patos durante tres meses. Cuando uno de los patos le dijo que por mucho que cazara peces con la boca nunca los convencería de que era el Patito Feo abandonó el estanque y se sentó en un banco pero torciendo los tobillos hacia dentro. En ese banco, que aún hoy en día puede ser visitado nació su “Oda a las ardillas del parque Abelardo Sánchez”, de la que siempre recordaremos aquellos versos iniciales:

“¡Jodidas Ardillas, devolvedme el bocadillo!
....Que era de mortadela con olivas
...Malditas!

Polemista de altos vuelos, fue muy nombrado su enfrentamiento con el portero de la Real Academia Española. Para Sifrig era indignante que la palabra “ala” tuviera dos “aes” cuando la palabra “volar” sólo tenía una. Y mucho más indignante si el ala era de pollo, animal que no vuela. El portero, hombre prudente y sordo crónico, nunca quiso mojarse. Ni dejarle entrar en la academia, por lo que Sifrig comentaba que había un complot militar para impedir su anhelado ingreso. Otra polémica muy comentada fue la que mantuvo con el dueño del bar Paco, Pepe, quien no le dejaba escribir en las servilletas de papel si no consumía algo.

(en la foto el portero de la Real Academia con un amigo dispuestos a recibir a Sifrig)

(continuará)

jueves, octubre 26, 2006

Lo que pasó con nuestro rey y el oso rumano



Fue así, traducido fidedignamente del rumano, más o menos


-BORIS: ¿Pero estás loco? Has drogado al Rey de España
-IGOR: ¿Qué dices? He drogado al oso.
-BORIS: ¿Entonces por qué habla así?
-IGOR: ¿Quién, el oso?
-BORIS: No, el rey de España.
-IGOR: No sé, se habrá drogado solo. Aunque siempre lo he oído hablar así.
-BORIS: ¿Y ahora qué hacemos si está borracho? Tenemos que conseguir que mate al oso.
-IGOR: El oso ni se mueve. Está inflado a vodka, será fácil matarlo si antes no muere de coma etílico.
-BORIS: ¿Por qué el oso puede beber vodka y nosotros bebemos Brumel? ¿No podríamos beber al menos Varon Dandy?
-IGOR: No sería muy varonil cazar a un oso que apestara a Varon Dandy.
-BORIS: Tampoco es varonil emborracharse con Faralla y ayer buena que cogiste.
-

miércoles, octubre 25, 2006

Spielberg y J.J.Benitez


El otro día en la FNAC había una buena pila de “el caballo de Troya VIII”, de J.J. Benítez. El hombre dice que no sabe cuántos escribirá, que él no decide (?). También, en una entrevista en “El Mundo”, decía esto.

-¿Se puede viajar a la "nave nodriza" a través de la proyección astral?
Creo que sí. Yo lo hice una vez, en Brasil.

Hace un tiempo, la verdad es que muy poco, cuando sacó “Caballo de Troya VII” hablaba en “La Razón” de las posibilidades de llevar al cine su heptalogía.

Abordé a Spielberg cuando rodaba “El imperio del sol” en Huelva y le propuse que leyera el primero de los libros”. El obvió esa posibilidad porque no estaba en inglés”.

No sabe nada este Spielberg. El mismo Benítez lo reconocía en su entrevista en “el Mundo”:

-¿El Gobierno judío conocía la operación Caballo de Troya?
Eso habrá que preguntárselo a los judíos, pero sospecho que sí. Los judíos la saben todo.

viernes, septiembre 22, 2006

la tontería del día

Una muestra más de como para un periodista con prisas una cosa te puede llevar a la otra porque sí y ya está. Esto escribía Fernando Martín en “El País” dentro de su reseña del concierto de Julieta Venegas:

“Que esta compositora y cantante ha alcanzado un estadio superior en su carrera lo prueba la extracción social y estética de los asistentes a su concierto. Gente guapa y algún que otro famoso, pero sin agobiar”.

Pues sí, claro, si hay gente guapa y famosos ... En fin.

el perro trepatejados


El perro trepatejados es un fenómeno que se da en los pueblos, como el tonto perpetuo en la plaza, las señoras con bolsas de plástico en la cabeza al mínimo atisbo de lluvia o el supuesto amigo que cada vez que vas te pregunta “¿ya estás aquí? (hecho obvio) y al momento “¿cuándo te vas?”

En mi pueblo tengo localizados ahora mismo tres perros trepatejados y uno de ellos pachón, lo que es más curioso, dada la torpeza de esta raza. Un amigo tuvo un pachón al que le daban pánico las escaleras, no comprendía esa posibilidad de ascenso y sólo consiguieron que las subiera en brazos. O sea, que no lo consiguieron.

Los pobres perros trepatejados suelen pasar mucho tiempo recluidos en corrales con fácil acceso al tejado (unas alpacas, unos capazos apilados en las terrazas) y aburridos y tal vez envidiosos de los gatos, terminan por arriesgarse a la aventura.

Esto no pasaría si en los pueblos tuviéramos esa costumbre urbana de sacar a pasear a los perros, acción considerada por allí hasta hace poco cosa de gente fina, indolente y de forasteros. Los perros se sacaban a pasear a sí mismos si es que podían. Mi perra, salvo cuando estaba en celo, abría la puerta de la calle poniéndose a dos patas y no regresaba hasta que le llegaba el hambre o el aburrimiento. A veces me la cruzaba trotando por el pueblo junto a otros tres o cuatro perros sin que pareciera que tuvieran algún destino concreto, como mis amigos y yo, que sufríamos el mismo problema pero sin trote. En esas circunstancias, cuando iba en compañía, mi perra me ignoraba, como si le diera vergüenza saludar.

Cuando mi perra estaba en celo mi madre la ataba en el corral, lo que no impedía que la mitad de los perros del pueblo vinieran a mearse en la puerta de la casa. Mi madre combatía el olor de esas meadas con lejía y el mítico zotal. Y una botella de fanta de dos litros llena de agua en la puerta. Se lo había dicho una vecina. Los perros se meaban también en la botella.

La sencilla botella de agua se ha considerado un gran remedio para varios problemas. A veces las he visto colgando de los almendros. Pero no sé para qué.

Luego está su variante, la bolsa de agua. Un verano, en el bar de la piscina municipal, tenían un buen número de bolsas de agua colgando del techado. Le pregunté a uno de los camareros para qué servían.

-Hombre, eso es para espantar a las moscas.
-¿Por qué? ¿Llevan algún líquido que las espante?
-No, hombre, eso es porque ellas se acercan a la bolsa y claro, se ven feas en el reflejo y se espantan. Mírate, hombre, mírate. Ya verás como te ves feo.
-No gracias, no hace falta.

Y fue entonces cuando aprendí la vertiente esteticista de las moscas, que además será el título de mi próxima novela.

Pero hay que reconocer que a las bolsas de agua no se acercaban las moscas. Lo malo era que a los platos de caracoles sí y la verdad, bolsas de aguas pedíamos pocas pero platos de caracoles unos cuantos.

En fin, que no termino de imaginarme lo que sentirá un gato que cuando sestea en su tejado se encuentra con uno de estos curiosos perros trepatejados.

jueves, septiembre 21, 2006

pasmoso principito

Radio Televisión Española está haciendo repaso de sus cincuenta años. El otro dia le tocaba a sus documentales de la naturaleza. Hablaron del trabajo de Félix Rodríguez de la Fuente y también una serie de documentales presentada por el principe Felipe. De esta serie algún editor con mala baba seleccionó unas imágenes en las que se veía al principito observando con unos prismáticos a un oso que comía unas bayas. Nuestra alteza decía esto:

"mira el oso como está comiendo con una delicadeza pasmosa"

¿Será este el lenguaje cortesano?

lunes, septiembre 04, 2006

ambos exclusive

me ha dado por comprarme una moto y en la búsqueda de concesionario me he encontrado esto:

Motocicletas, Recambios y Accesorios:
Este departamento permanecerá cerrado por vacaciones del 16 de Agosto al 2 de Septiembre, ambos exclusive.


http://www.bmw.es/movilnorte/localizacion/


Me gusta esto de exclusive, es como que van a abrir esos dos días pero con elegancia. Ea, que me hacen gracia estas cosas.

domingo, septiembre 03, 2006

Lepanto

Tomás Cuesta, cómo no, en "La Razón", escribe esto sobre la selección española de baloncesto:

"Aunque pueda sonar a cuero repujado y a polilla crecida en oros viejos, los nuestros han partido a conquistar la gloria y a defender una bandera. ¿Cómo en Lepanto, acaso? Pues sí, como en Lepanto, para qué vamos a andarnos con rodeos".


No era necesario el aviso, suena a polilla, sí. Si creció en oros viejos ya se podría discutir.

A día de hoy

"a día de hoy España es superior a Lienchestein”


Luis Aragonés, ese señor que dijo que se iba pero luego no y tal... en declaraciones a una televisión. Bueno es saberlo.

jueves, agosto 31, 2006

Razón y fe


Recogiendo viejos post de un blog que se quedó a medias, estos extractos de las páginas de religión de “La Razón”, a veces más psicotrópicas todavía que el resto del periódico


“La Renovación Carismática Católica en el Espíritu (RCCeE) acaba de celebrar en Madrid, con gran éxito de público, su primera asamblea nacional tras tomar distancia de la Renovación Carismática Católica (RCC). Nace así un nuevo grupo de espiritualidad carismática desligado de la Renovación Carismática Católica. Este hecho doloroso se produce tras el intento de imposición de unos rígidos estatutos a todos los grupos que oran en el Espíritu en España.

Con gran afluencia de fieles y bajo el lema “Jesús, nuestra justicia”, se desarrolló en el auditorio del Ifema en Madrid este gran encuentro de oración .... Así mismo la hermana Glenda, popular cantante cristiana, dirigió una adoración al Santísimo entremezclando cantos. Además, se difundió el “II manifiesto de Pozuelo”...


Cuando oigo estas historias de pequeñas asociaciones que se escinden, o las divisiones de pequeños partidos políticos (los verdes, las tres falanges) siempre recuerdo a La Vida de Brian y los diferentes frentes para la liberación de Palestina haciéndose la vida imposible. Lo del Segundo manifiesto de Pozuelo le pone la guinda al artículo.

¿Y por qué leo estas cosas? No lo sé, debería mirármelo.
También lo de hacerme preguntas a mí mismo y contestármelas,

jueves, julio 20, 2006

una noche con bichos


surfin2.jpg
Originally uploaded by el_hombre_perplejo.
Tercer concierto de la gira de resurrección de los Surfing Bichos. Tras pasar por el Primavera Sound y el Mimed de Valencia le llegaba el turno al festival madrileño Metrorock, donde los albaceteños dieron un concierto breve pero intenso en el que fueron cabeza de cartel, precedidos por el mismísimo Paul Weller. Antes se pudo ver a bandas ya asentadas como Sexy Sadie o los granadinos Lory Meyer y a grupos de pop adolescente como Pignoise, que tienen tanto de músicos como de producto de marketing televisivo.

Porque en un recinto donde se reúnen casi treinta mil jóvenes no podía faltar el marketing. Ni la publicidad.

Se vieron por el Metrorock grafiteros reciclados en pintores publicitarios que plasmaban en grandes paneles carnets jóvenes con el fondo de Madrid. Se vieron chicas con vaqueros ajustados y camisetas breves que te pedían tus datos con la promesa del sorteo de un coche japonés. Se vio a otras que regalaban cintas para colgar móviles, pañuelos con publicidad, se vio a gente de la organización que procuraba lanzar grandes balones sobre el público durante los conciertos para que el logo de Metro de Madrid se paseara sobre las cabezas del llamado respetable. El resultado: mucha gente cargada de pañuelos y cintas que golpeaban grandes balones mientras albergaban la esperanza de ganar un coche japonés.

También se vieron balones sobre los miles de personas que contemplaron como los Surfing Bichos abrían su concierto a las dos y pico de la madrugada con un tema instrumental. Pegados al escenario dos tipos pedían al grupo que tocaran Hey Lázaro y los fotógrafos disparaban sus flashes antes de marcharse a otro concierto o a una barra.

Los balones sobrevolaban nuestras cabezas y Fernando Alfaro comenzaba a cantar: Cae la noche con su manto gris. Joaquín Pascual parecía tener problemas con su guitarra y los dos tipos, cerca de la valla, seguían pidiendo a gritos Hey Lázaro.

Y el concierto fue creciendo mientras Pascual rompía cuerdas y Fernando Alfaro presentaba los temas con entradillas tan apocalípticas como sus letras. Llegaron Comida china y subfusiles, Rifle de repetición y otras canciones cargadas de armas de fuego, sangre y muerte. Isa hacía coros y tocaba teclados y guitarras en un rincón, como sin querer molestar, como esas visitas que se quieren ir antes de llegar. Una vez más apenas se la oyó.

Un músico de los desaparecidos Mercromina, sin poder aguantarse las ganas de estar sobre ese escenario, salió de algún rincón del escenario para darle dos besos al bajista de los Surfin, José Manuel Mora, mientras Joaquín Pascual se encogía en sus solos de guitarra y Carlos Cuevas marcaba el camino desde la batería. Los dos tipos seguían pidiendo Hey Lázaro. Llegó su primer y lejano éxito, Gente abollada, y pasaron por Efervescente, El crujido de un cangrejo hasta terminar con Hermano Carnal y las guitarras en vuelo de Fuerte. Y se marcharon. La gente se miraba los relojes. Parecía corto. En estos festivales cronometrados no suelen permitir bises pero el público, por primera vez en la noche, los pedía. Dos tipos concretaban. Ellos querían el Hey Lázaro. ¿Quién dijo que la constancia es una virtud? Pero no hubo nada más que el ruido de los amplificadores aún conectados y los dos tipos que pedían el Hey Lázaro a un escenario vacío. Para los bises habrá que esperar al seis de octubre en Albacete.